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Aunque parezca mentira, todavía existen muchos lugares bíblicos de los que se desconoce su localización exacta. En ocasiones no se ha descubierto el emplazamiento, pero en otras existe una multiplicidad de hipótesis que dificultan de igual modo decidir por una ubicación. Este es el caso de Caná de Galilea, la antigua ciudad donde según el evangelio de Juan Jesús realizó su primer milagro, convirtiendo agua en vino.
Muchos autores y estudiosos de la vida de Jesús dan por sentado tan sólo una localización para Caná, pero la realidad es que no existe unanimidad entre los arqueólogos y los expertos sobre el emplazamiento correcto.
Examinemos los cuatro posibles yacimientos que se barajan:
Localización:
Situado a unos trece kilómetros al sureste de la antigua Tiro. Existe actualmente una población denominada Qana.
Argumentos a favor:
Es mencionado por Eusebio (Onomástica Sacra 110, 3-6; 271, 50-53), y Jerónimo (traducción latina del Onomasticon). Jerónimo, además, hace la apreciación de que existían dos ciudades llamadas Caná, una de ellas llamada «la grande».
Argumentos en contra:
Esta Caná estaría situada en la época de Jesús en Fenicia y no en Galilea, y resultaría un lugar muy poco probable para una boda judía y para que Jesús iniciara allí su ministerio. Además, no tendría mucho sentido que Natanael y Felipe, los apóstoles, fueran amigos, siendo Felipe de Betsaida (junto al mar de Galilea), tal y como se nos dice en Jn 1.
Localización:
Situado a unos dos kilómetros al noroeste de Nazaret, donde existe una fuente con este nombre en un camino que va desde Reinah hacia el monte Tabor.
Argumentos a favor:
Este emplazamiento fue sugerido por C.R. Condor en 1878 porque el nombre actual de 'Ain Kanah sugería una traducción griega de una antigua población llamada Caná.
Argumentos en contra:
No existen evidencias ni por parte de la tradición, ni de la arqueología. No se han encontrado ruinas.
Localización:
Situado a seis kilómetros al noreste de Nazaret.
Argumentos a favor:
Es el lugar que la tradición ha marcado como el lugar correcto, existiendo una iglesia franciscana sobre unas ruinas de depósitos que se reclaman como las vasijas que contuvieron el vino del milagro.
Por otro lado, según D. Zeller (1869), estaba situada en una posición idónea. Actualmente sólo existen en el lugar unas 200 casas pero él calculó que debió de ser una ciudad tres veces mayor en el pasado, si tenemos en cuenta la existencia de una buena fuente cercana y su emplazamiento en una ladera orientada al oeste.
También Zeller afirma que la Caná que menciona Josefo en su biografía sólo puede referirse a este lugar, aunque los argumentos que ofrece también pueden aplicarse a Khirbet Kana. Josefo narró que realizaron una marcha nocturna con soldados judíos desde Caná a Tiberias. Esta marcha, de unos 18 kilómetros, bien podría haberse realizado desde Kefar Kenna como desde Khirbet Kana.
Por último, el argumento final en favor de Kefar Kenna es la tradición. Pero es un error habitual considerar que la tradición sobre este lugar se remonta hasta la época de Jesús. Sólo en el siglo XVII se comenzó a considerar este lugar como el más probable, aunque ya eran conocidos otros, como Kanah y Khirbet Kanah. Finalmente, los franciscanos adquirieron un terreno sobre el que edificaron una iglesia
Argumentos en contra:
No se han encontrado restos arqueológicos que se puedan remontar hasta la época de Jesús, aunque sí se han encontrado ruinas de la época en un yacimiento a varios kilómetros.
Localización:
Situado a unos doce kilómetros al norte de Nazaret. Son unas ruinas deshabitadas situadas en las laderas que bordean por el norte al valle Bet Netufa, también conocido como llanura de Battauf.
Argumentos a favor:
Este emplazamiento estaba situado en una posición estratégica, en una antigua carretera que seguramente conectaba la antigua Tolemaida con Magdala, y en la ruta que conectaba Nazaret con Jotapata, antigua plaza fuerte de la resistencia judía. Esto le hace parecer más aceptable de cara a los relatos de Flavio Josefo. Existe una mención de Josefo relacionando incluso a Caná de Galilea con la llanura de Asochis, que se puede identificar con el valle de Bet Netufa.
Por otro lado, el gran arqueólogo Robinson fue el primero en apuntar que el nombre árabe del lugar (Kana el-Jelil) es una traducción fiel del equivalente griego de Caná de Galilea.
También se han encontrado evidencias arqueológicas en este lugar, que indican que estuvo habitado en los períodos israelita, romano y árabe.
Argumentos en contra:
No parece que existieran fuentes de agua en esta localidad. Pero, ¿cómo puede ser entonces que se estableciera una población en este lugar? Existe una lógica explicación. Se excavaban numerosas cisternas que recogían el agua de la lluvia, tal y como se hacía en muchos otros lugares de esas tierras.
Otro argumento en contra parte de la idea de que se nos dice en los evangelios que Jesús viajó siguiendo la ruta Nazaret - Caná - Cafarnaúm, y Khirbet Kanah no está en la ruta más corta que une estas poblaciones.
Otro argumento en contra es el pequeño tamaño del emplazamiento que se ha estimado que no pudieron ser más de 50 casas, aunque estas apreciaciones se basan en unas pocas ruinas excavadas.
Por último, algunos estudiosos establecen objeciones al considerar los testimonios de varios peregrinos medievales que hablan de que en Caná erigió una iglesia la madre de Constantino, Elena.
Hace pocos meses saltó a la prensa una noticia, de la que no he podido obtener mucha información, en la que se anunciaba haber realizado un nuevo descubrimiento en Kefar Kenna. En las referencias se encuentran los vínculos a alguna web con la noticia.
El hallazgo se refiere a unas excavaciones que se vienen realizando desde 1999 en las proximidades de Kefar Cana, a la que ya es costumbre llamar la «Caná actual» (por ser el único emplazamiento, quitando la Caná fenicia, que está habitado en la actualidad).
Sin embargo, resulta un poco sorprendente la escasa cautela con la que los arqueólogos de esta excavación han propagado sus hallazgos, afirmando, por el simple hecho de haber encontrado restos de vasijas de piedra, haber dado con la casa incluso en la que tuvo lugar la boda. Recordemos que el evangelio de Juan menciona con gran precisión que «en la boda se utilizaron seis tinajas de piedra de unos 80 a 100 litros cada una» (Jn 2:6). Al parecer los arqueólogos han desenterrado restos de unas vasijas de estas dimensiones.
Pero, ¿significa esto que hemos descubierto la casa en cuestión? Estas vasijas, como otras muchas excavaciones han demostrado, eran un mobiliario muy habitual en la época de Jesús. Serán necesarios muchos más estudios y excavaciones sosegadas para llegar a alguna conclusión sobre estos nuevos hallazgos, pero lo que está claro es que suponen un interesante aliciente añadido a la polémica de cuál es el verdadero emplazamiento de Caná.
El Libro de Urantia realiza un buen número de menciones a Caná en las que se aprecia claramente que la posición de la localidad era la de Kefar Kenna. Cuando describe la ubicación de la casa de Jesús en Nazaret la sitúa a mitad de camino entre la base del Nebi Sa’in (la colina situada al norte de Nazaret) y «la carretera que conducía de Nazaret a Caná» (véase LU 122:6.1). Esta carretera no puede ser otra que la Vía Maris, que pasaba por Nazaret y provenía de Magdala (LU 121:2.2; LU 123:5.7). Ninguna carretera comunicaba Nazaret con Khirbet Kanah, que está situada mucho más al norte. En otros pasajes se muestra claramente que Caná debía ser una población muy cercana a Nazaret (véase LU 124:1.12), tan cerca como Endor y Naín (que se encontraban a escasos kilómetros al sureste).
Que efectivamente debieron existir en tiempos de Jesús varias poblaciones con el nombre de Caná se deriva del hecho de que El Libro de Urantia a veces especifica el nombre llamándola «Caná de Galilea» (LU 137:2.3; LU 139:5.1).
Además, las rutas que menciona El Libro de Urantia como itinerarios de Jesús y los apóstoles dejan muchas veces entrever que Caná debía estar en Kefar Kenna. Cuando regresó del Jordán con sus primeros apóstoles, pasó por Nazaret, pero El Libro de Urantia dice claramente que se dirigían en realidad «hacia Caná de Galilea» (LU 139:5.1). La ubicación de Khirbet Kanah no daría mucho sentido a esta explicación.
Otra circunstancia de El Libro de Urantia que confirma la localización en Kefar Kenna es que cuando Caná es mencionada en algunas listas de ciudades (y se especifica «ciudades») se ofrece el nombre de Jotapata (LU 138:9.3; LU 146:0.1), que es una ciudad muy cercana a Khirbet Kanah. No tiene mucho sentido dar dos ubicaciones tan cercanas como ciudades. Claramente una debía ser una ciudad destacada, y a su alrededor no debía haber otras ciudades competidoras. Es muy posible que en Khirbet Kanah hubiera una pequeña aldea con un nombre similar a Caná, pero no era la Caná de Galilea que El Libro de Urantia considera una ciudad.
En algunas ocasiones, sin embargo, hay indicaciones que no parecen tener sentido. Por ejemplo en LU 137:3.1 Jesús envía a los apóstoles a Caná cuando resulta que él se dirige a Magdala y Cafarnaúm. Debió usar la misma carretera que los apóstoles, la Vía Maris, por lo cual, ¿por qué no fueron juntos por el camino?
Por tanto, ¿por cuál decantarse?
En mi opinión, y siguiendo a los expertos, los dos primeros emplazamientos, Kana y 'Ain Kanah no tienen base sólida como para justificar su elección. Nos quedamos por tanto con dos opciones: Kefar Kenna y Khirbet Kana.
Cuando escribí la primera versión de este artículo (en 2009), mi primera impresión es que la ubicación correcta era Khirbet Kana. Sin embargo, de una lectura más atenta de El Libro de Urantia, he llegado a la conclusión de que la localización que se ajusta mejor es Kefar Kenna, y así se corregirá en todos los lugares donde he mencionado esta población, como en la novela Jesús de Nazaret[1].
Kefar Kenna no es solo la ubicación que tradicionalmente se ha dado por parte de todos los peregrinos desde tiempo inmemorial, también es una ubicación muy cercana a Nazaret, por lo que tiene sentido que la familia de Jesús tuviera lazos con gente de esta ciudad y fueran invitados a una boda allí. Además, la carretera principal de esa época era la Vía Maris, que como sabemos pasaba directamente por Nazaret, Caná, Magdala y Cafarnaúm. En las rutas que El Libro de Urantia menciona, tiene más sentido que pasaran por la Caná de Kefar Kenna en sus movimientos entre Nazaret y el mar de Galilea, que en cualquiera de las otras ubicaciones.
Un artículo muy bueno que resume toda la cuestión.
Información general de una agencia turística.
Aquí se puede apreciar un vuelo 3D interactivo de Khirbet Caná.
El nuevo hallazgo arqueológico en Kefar Kana.
Un mapa bastante bueno de la situación de los dos emplazamientos. (El enlace está roto, pero el mapa se ofrece más arriba.)
Este libro es la novela «Jesús de Nazaret», una biografía sobre el Maestro basada en El Libro de Urantia que está en preparación por el autor. ↩︎