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En el nombre del Dios misericordioso y compasivo. Cuando el cielo se parta en dos,
Y cuando las estrellas se dispersan,
Y cuando los mares brotan juntos,
Y cuando las tumbas se ponen boca abajo,
[5] El alma sabrá lo que ha enviado o retenido!
¡Oh hombre! ¿Qué te ha seducido acerca de tu generoso Señor, que te creó, te formó, te dio simetría y en qué forma quiso componerte?
¡No, sino que llamáis mentira al juicio! [10] pero sobre vosotros están puestos guardianes [1], ¡nobles, que escriben! ¡Ellos saben lo que hacéis!
En verdad, los justos están en el placer, y, en verdad, los malvados están en el infierno; [15] allí se asarán en el día del juicio; ¡no estarán ausentes de allí!
¿Y qué te hará saber qué es el día del juicio? Además, ¿qué te hará saber qué es el día del juicio? ¡Un día en el que ninguna alma controlará nada para otra; y la orden de ese día pertenece a Dios!