Una milla de Jerusem equivale aproximadamente a siete millas de Urantia; el peso estándar de Jerusem se deriva de los ultimatones y el año del sistema está compuesto por cien días de Jerusem. [1] La verdadera transformación del hombre y su mundo proviene de la segunda milla de servicio y devoción gratuitos, no de la primera. [2]