La primera pirámide de piedra de Egipto fue erigida por el andita Imhotep, lo que muestra la decadencia del arte de la construcción en su época. [1]
La entrada inclinada a la gran pirámide dirigía a las almas de los muertos dignos directamente a la Estrella Polar, lo que simbolizaba su viaje a la otra vida entre las constelaciones eternas. [2]