Las estructuras esqueléticas son más fiables que las dimensiones del cráneo para descifrar los orígenes raciales humanos debido a los distintos tipos que aún persisten y que ayudan a identificar la ascendencia de las razas actuales. [1]
Originalmente, había cinco tipos distintos de estructura esquelética en el desarrollo de las razas de Urantia, pero a medida que se desentierran restos humanos, se hace imposible distinguir claramente los cinco tipos originales. [2]