Yasna XXXVIII. A la Tierra y las Aguas Sagradas | Página de portada | Yasna XL. Oraciones para los que ayudan |
1. Y ahora sacrificamos al alma de la vaca y a su cuerpo creado, y sacrificamos a las almas [ p. 288 ] del ganado que es apto para vivir [^1198] (para nosotros), y de quienes (¿nosotros?) somos, como si fueran iguales a ellos.
2. Y adoramos las almas de los animales domesticados y domados, y de las manadas salvajes, y las almas de los santos dondequiera que hayan nacido, tanto hombres como mujeres, cuyas buenas conciencias están triunfando en la lucha contra los Daevas, o triunfarán, o han triunfado.
3. Y ahora adoramos a los Generosos Inmortales (todos) los buenos, y tanto a los hombres [^1199] como a las mujeres [^1200] (por sus nombres). Adoramos a los hombres entre ellos, siempre vivos y siempre serviciales, que habitan junto a los piadosos, y a las mujeres de igual manera. 4. Como Tú, ¡oh Ahura Mazda!, has pensado y hablado, como has determinado y has hecho estas cosas (que efectúan) lo bueno, por eso te ofrecemos, por eso te atribuimos nuestras alabanzas, te adoramos y nos inclinamos ante Ti; y por eso, ¡Ahura!, dirigimos nuestras oraciones a Ti, confesando nuestros pecados.
5. Y así nos acercamos a Ti junto con la buena afinidad de nuestros parientes, con la de la Rectitud, la bienaventurada, y la buena ley del ahorro y la energía, y la buena Piedad, la mente dispuesta (dentro de Tu pueblo).
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