Cuando un sistema alcanza la luz y la vida del sistema, los Soberanos Planetarios se unen al cónclave del sistema, formando un cuerpo administrativo autónomo sujeto al veto de los Padres de la Constelación, con una asamblea legislativa del sistema en el mundo sede y tribunales en la capital de cada planeta. [1]
Al inaugurarse la era de luz y vida, los Príncipes Planetarios son elevados a la posición de Soberanos Planetarios, lo que marca la culminación de su servicio y el comienzo de un nuevo orden de administración mundial. [2]
El Hijo y la Hija Materiales son los gobernantes visibles, mientras que el Príncipe Soberano sólo se ve en el templo morontial, lo que los convierte en los verdaderos jefes del régimen planetario. [3]