Los máximos primarios del tipo de Havona son la realidad constitutiva perfecta que marca el comienzo de la historia del universo y la génesis del tiempo mismo. [1]
Los máximos secundarios representan la realidad evolutiva supremamente perfeccionada del tipo superuniverso, que marca el comienzo de la historia del universo y el surgimiento del tiempo mismo. [2] Los máximos terciarios están coordinados con factores ancestrales, ni perfectos ni perfeccionados. [3]