En la discusión de los apóstoles en el lagar, Natanael y Santiago recordaron al grupo las enseñanzas de Jesús sobre la no resistencia, lo que llevó a los apóstoles a decidir dispersarse y esperar más información. [1] Solo en el lagar, cerca de la entrada de Getsemaní, Jesús esperaba en soledad a quienes lo aprehendían. [2]