Jesús poseía un desarrollo físico y mental casi perfecto, mostrando una personalidad robusta y atractiva que combinaba rasgos humanos y divinos. [1]
Las imágenes erróneas de Jesús tuvieron un impacto negativo, ya que su verdadera naturaleza era digna, dinámica y centrada en hacer el bien en lugar de parecer apacible y gentil. [2] La voz fascinante y autoritaria de Jesús cautivó a todos los que la oyeron en el templo. [3]
A lo largo de la vida, Jesús fue conocido por muchos nombres y títulos, entre ellos, el de Hijo de Dios, Señor de la Gloria, Gobernante de un Universo y el Capitán de nuestra salvación. [4]
Estaba plenamente satisfecho con unos medios y unas personalidades que la mayoría de la gente hubiera calificado de inadecuados e insignificantes; ignoró el poder de las riquezas para establecer el reino; ignoró adrede a los «grandes de la Tierra.». [12] Tuvo pocos momentos de éxtasis emocional, uno de ellos al regreso de los setenta evangelistas. [13] Se interesó en conocer y amar a todo tipo de personas. [14] Estaba interesado únicamente en el individuo, no en la masa. [15] Jesús amaba tanto a los hombres porque les atribuía un alto valor. [16] Amó al pecador y odió el pecado. [17] Nunca premeditó nada teatral. [18] No hizo acepción de personas. [19] Ofreció misericordia a Caligastia y Daligastia. [20]
Fue un niño alegre y un ser con un buen humor poco común; era igualmente un «varón de dolores que conocía las aflicciones». Pero se debería describir a Jesús como un hombre de tristezas. [21] Trabajó siempre como de costumbre mientras no llegó su hora. [22] Siempre fue verdad que Jesús «no fue el discípulo de nadie». [23] Veía a la mayoría de los hombres más como débiles que malvados, más bien aturdidos que depravados. [24]
Los malentendidos que surgieron con su madre María rara vez fueron corregidos pues no encontró modo de hacerla cambiar de opinión; tampoco modificó las ideas erróneas que se tuvieron sobre sus años en el extranjero. [25] Enseñó como alguien que tiene autoridad. [26] A Jesús le encantaba hacer cosas — incluso de poca importancia — por toda clase de gente. [27] Fue de un sitio a otro haciendo el bien. [28]
Experimentó numerosos períodos de incertidumbre, si no de verdadera duda, en cuanto a la naturaleza de su misión. [29] Jesús se volvió cada vez más consciente de su preexistencia y su divinidad con el paso del tiempo. [30]
Uno de los objetivos que Jesús persiguió era evitar una carrera tan hábil y espectacular, que incitara a las futuras generaciones a venerar al maestro en lugar de la verdad que había vivido y enseñado . [31] Se volvió cada vez más discreto, ocultando todo lo que contribuyera a ser considerado como diferente de sus compañeros. [32]
Aborrecía las prácticas puramente ceremoniales. [33] El antagonismo de Jesús hacia las tradiciones judías y los ceremoniales serviles era siempre positivo. [34] Sólo emprendía la destrucción de algo que existía cuando ofrecía simultáneamente a sus semejantes la cosa superior que debía existir. [35] Fue acusado de burlarse de las tradiciones sagradas judías. [36] Detestada el uso de la religión con fines comerciales. [37] Le repugnó el espíritu de irreverencia que observó en el templo de Jerusalén. [38]
Se alejó tanto como pudo de los ayunos y las formas; Jesús hizo pedazos las tradiciones, destruyó los dogmas e invitó a la humanidad a que realizara sus ideales más elevados. [39]
Se negó a emplear fuerzas espirituales para sí mismo o para obtener seguidores. [40] Se negó a usar incluso los poderes humanos para salvarse a sí mismo. [41]
Su corazón estuvo destrozado cuando comprendió que debía dejar a sus apóstoles y no había modo de escapar al sufrimiento final. [42] Jesús dirigió una mirada de compasión y amor hacia Pedro como ningún hombre mortal ha visto en el rostro del Maestro. [43] Siempre mantuvo un porte majestuoso ante sus acusadores. [44] Se sintió terriblemente solo antes de la crucifixión. [45]
Su fe estaba libre de toda presunción. [46] Tenía fe en las personas. [47] Tenía una fe férrea en nosotros, los seres humanos. [48] El hombre mortal, cuando se apropia de la fe de Jesús, puede probar de antemano, en el tiempo, las realidades de la eternidad. [49] La fe de Jesús estaba alimentada por unas realidades que se encuentran incluso más allá de lo último. [50] Su fe era perfecta pero nunca presuntuosa. [51]
La fe de Jesús señalaba el camino hacia la finalidad de la salvación humana, hacia lo máximo que pueden alcanzar los mortales en el universo, pues proporciona los siete niveles de salvación. [52] Su fe era una experiencia sublime y una convicción profunda que lo mantenían en la seguridad. [53]
No actuó como un reformador económico o social. [54] Revelar que conocía los pensamientos de sus asociados. [55] Nunca hizo lo que otros podían realizar aceptablemente. [56] Nunca parecía tener curiosidad por la gente, y nunca manifestaba el deseo de dirigirlos, manejarlos o investigarlos. [57] No interfirió en los asuntos entre sus discípulos y los apóstoles de Juan. [58] No respondió ni se enfrentó a sus acusadores. [59] Nunca recurrió a tácticas indignas para enfrentarse a sus enemigos. [60] No reveló sus planes a los apóstoles. [61] No trataba de convertirse en un mártir. [62] No tuvo nada que ver en la elección de sus padres. [63] No sirvió al mal para que el bien pudiera presumiblemente derivar de él. [64] Nunca mostró favoritismos. [65] Siempre mostró una reticencia característica a sacar ventaja desleal de un adversario. [66] Nunca rechazó a nadie. [67]
Solo un 10% de los que asistieron al milagro de los panes y al episodio del intento de coronación se convirtieron en seguidores de Jesús. [68] La exquisita personalidad de Jesús causaba tal admiración que cuando era presentado se exclamaba «¡He aquí al hombre!». [69] La gente corriente escuchó con mucho gusto sus palabras. [70] Hasta sus enemigos temían la presencia equilibrada de Jesús, que se caracterizaba por su entusiasmo divino y su sentido práctico. [71] A lo largo de la historia, el temor ha sido un obstáculo, no la incapacidad, para comprender a Jesús. [72]
Las opiniones sobre Jesús variaban ampliamente, desde la admiración hasta el temor, pero su entusiasmo controlado por el evangelio del reino inspiraba esperanza y confianza en quienes lo conocían. [73]
Cuanto más conocemos a Jesús, más lo amamos y lo seguimos como nuestro amigo fiel y desinteresado, que encarna el ideal de la amistad y el amor humanos incluso por los pecadores. [74] Miles de personas han demostrado que las promesas de Jesús son verdaderas. [75] Incluso el emperador Tiberio, al conocerlo, no dudó en admirar el porte regio y los modales afables de Jesús. [76]
El Hogar de Nazaret: José y María se prepararon íntima y diligentemente para la llegada del niño de la promesa en su casa de piedra humilde pero amorosamente mantenida. [77] Jesús, a pesar de sus propias convicciones, siempre se conformó con los deseos de sus padres. [78] La familia de Jesús estuvo a punto de creer que estaba fuera de sí mientras luchaban por comprender sus enseñanzas y su filosofía. [79]
No lograron comprender a Jesús, no pudieron captar sus enseñanzas ni su filosofía, ya que su enfoque estaba en los negocios del Padre y en aquellos que hacían Su voluntad. [80] Los apóstoles no desearon lo mejor para Jesús y sucumbieron al orgullo y al resentimiento, ya que su familia se perdió la partida del Maestro. [81]
El fracaso de Jesús en nombrar a Santiago y Judas apóstoles provocó una ruptura con su familia que persistió hasta después de su muerte y resurrección. [82] La familia de Jesús, sintiéndose avergonzada por su embarazosa posición, lo evitó mientras debatían y oraban juntos en Capernaúm. [83] La familia de Jesús se apresuró a reunirse en la casa de Zebedeo al recibir noticias alarmantes sobre su inminente arresto. [84]
Antes de salir de Capernaúm, Jesús le pidió a Juan Zebedeo que velara por su familia y administrara sus fondos, lo que Juan hizo fielmente hasta que Jesús regresó. [85] Jesús apoyó económicamente a su familia hasta que dejó el hogar. [86]
A pesar de sus mejores esfuerzos, Jesús tuvo dificultades para conservar el afecto y la confianza de su familia, ya que fuerzas externas hicieron casi imposible que se conectaran durante una visita planificada. [87] La abdicación de Jesús como cabeza de la casa de José marcó el comienzo de un nuevo capítulo para su familia. [88]
La educación de Jesús fue una combinación de formación moral y guía espiritual por parte de su familia, aprendizaje intelectual y teológico del chazan y una educación real obtenida a través de la interacción con una gama diversa de personas. [89]
Las relaciones de Jesús con sus hermanos mejoraron con el tiempo, especialmente con Santiago, María y los dos niños menores, Amós y Rut, mientras que con José y Judas persistieron fricciones ocasionales. [90] La familia de Jesús se reunió en la casa de Marta y María en Betania para esperar noticias de su juicio y crucifixión. [91]
Santiago, Simón, José y Judas intentaron seguir las enseñanzas de Jesús sobre la no resistencia, pero no había ningún castigo por violarlas en su familia. [92] Después de la resurrección, la familia de Jesús se dispersó por diferentes residencias en Betsaida, Jerusalén, Betania, Galilea y Filadelfia. [93] Sobre los miembros de la familia de Jesús, ver enlaces en la parte inferior.
Jesús de Nazaret nació en el mundo el 21 de agosto del año 7 a.C. en Belén. [94] Unos sacerdotes caldeos fueron informados por los intermedios de la inminente llegada de Jesús de Nazaret. [95] Vevona anunció «Gloria a Dios en Havona y en la tierra paz y buena voluntad entre los hombres» en el nacimiento de Miguel. [96]
Jesús de Nazaret fue llevado a Egipto cuando era niño en reconocimiento a la notable preservación del monoteísmo por parte de Ikhnaton. [97] Jesús, a la edad de su primera decisión moral, recibió la llegada del Ajustador del Pensamiento. [98]
Jesús de Nazaret pasaba gran parte de su tiempo libre estudiando las flores durante el día y las estrellas por la noche, y a menudo se quedaba despierto hasta pasada la hora de acostarse, maravillado. [99] Jesús se cayó de las escaleras durante una inesperada tormenta de arena en julio. [100]
Durante un año interesante en la escuela, Jesús, un alumno diligente del tercio más progresista de la clase, fue excusado de asistir una semana al mes, y pasó su tiempo con la familia o en viajes de pesca. [101]
Un mensajero asignado desde Salvington, comisionado por Emanuel, le dijo a Jesús que se ocupara de los asuntos de su Padre el día antes del sábado de Pascua. [102] Las preguntas embarazosas de Jesús desafiaron las creencias tradicionales y abrieron las mentes a una visión más compasiva de la divinidad. [103] Jesús se sintió profundamente perturbado por la matanza de animales inocentes que su Padre celestial exigía. [104]
Jesús, con sagacidad, humor, imparcialidad y consideración, hizo pocos comentarios sobre las respuestas de los ancianos, prefiriendo en cambio desafiar e ilustrar mediante sus preguntas que invitaban a la reflexión. [105] Jesús y su familia experimentaron dificultades económicas, pero él cumplió fielmente con sus deberes y anhelaba una vida más sencilla, en el campo. [106]
Cuando Jesús entró en la adolescencia, se encontró como cabeza y único sostén de una gran familia, enfrentándose a graves problemas y a intrincadas dificultades, pero adquiriendo pleno conocimiento y comprensión de la experiencia vital de la juventud en todas partes, convirtiéndose para siempre en el refugio comprensivo para los adolescentes angustiados de todas las edades y en todos los mundos a lo largo del universo local. [107]
Jesús de Nazaret se negó a unirse a los zelotes, a pesar de la presión de su familia y amigos, debido a su compromiso inquebrantable con su deber hacia su familia y su negativa a involucrarse en una revuelta política. [108]
Durante sus 6 semanas a solas con Dios en el Monte Hermón, Jesús hizo la transición de su carrera puramente humana a la fase más divina de su donación. [109]
Después de pasar 40 días en el desierto, Jesús tomó la decisión final de establecer el reino de los cielos en los corazones de la humanidad por métodos naturales, ordinarios, difíciles y agotadores, negándose a utilizar sus poderes divinos para obtener ganancias egoístas o gloria mundana. [110] Jesús de Nazaret es el más grande de todos los urantianos, y refleja valores eternos y vivos en su poderosa personalidad. [111] El Padre deseaba que la vida de Jesús tuviera un fin natural, pues afrontó las pruebas de su misión terrenal con fe y valor inquebrantables. [112]
Jesús de Nazaret vivió su vida humana en el cauce de su fluir natural, humillándose y eligiendo soportar gran angustia y sufrir un dolor indecible para cumplir su propósito en la tierra. [113]
Jesús de Nazaret adquirió conocimiento y sabiduría como cualquier otro mortal, confiando únicamente en sus habilidades humanas hasta su bautismo, sin ayuda sobrenatural. [114] Recordad su vida y proclamad el evangelio del reino con amor, servicio y verdad a todas las personas. [115]
Cristo Miguel, durante su estancia en Urantia, progresó a través de etapas desde la religión evolutiva hasta encarnar la plena soberanía de la supremacía en su universo local. [116] La cultura intermedia preserva y comparte la historia de Jesús de Nazaret con la humanidad, salvándola del olvido que plaga la civilización mortal. [117]
Es hora de revivir la verdadera esencia de Jesús de Nazaret, liberándolo de siglos de interpretaciones teológicas, para que sus enseñanzas puedan encarnarse en prácticas religiosas. [118] Jesús nunca sufrió una enfermedad grave, pero sí soportó dolencias menores durante la infancia junto con sus hermanos este año. [119] Jesús declinó la oferta de ser capellán asistente en Alejandría, alegando que «todavía no había llegado su hora». [120] La vida social de Jesús, aunque limitada, no quedó en el olvido por completo, pues tenía numerosos amigos íntimos y partidarios leales en Nazaret. [121]
Jesús buscó a los líderes religiosos romanos para preparar el camino para la recepción de sus mensajeros y mejorar su comprensión de la verdad, lo que condujo a la rápida propagación del cristianismo en Roma y más allá. [122] Jesús pasó todas las horas posibles con los niños, convirtiéndose en una figura paterna para ellos y compartiendo su alegría y asombro. [123]
Debido a las incertidumbres y ansiedades en Belén, María no destetó a Jesús hasta que llegaron sanos y salvos a Alejandría, donde se establecieron con parientes y José encontró trabajo como carpintero, llegando a ser finalmente capataz. María protegió atentamente a Jesús durante su infancia, pero le permitió jugar con otros niños, entendiendo la importancia de la interacción social. La familia permaneció en Alejandría durante dos años, durante los cuales Jesús gozó de buena salud y recibió una traducción griega de las escrituras hebreas de amigos. Después de la muerte de Herodes, regresaron a Nazaret, donde José reanudó su trabajo y Jesús creció en un ambiente cariñoso e intelectualmente estimulante. Jesús formó amistades cercanas, en particular con un niño vecino llamado Jacob, y experimentó las actividades normales de la infancia. Comenzó la educación formal en la sinagoga a los siete años, sobresaliendo en sus estudios y aprendiendo varios idiomas. La naturaleza inquisitiva de Jesús llevó a muchas preguntas sobre el mundo, que sus padres respondieron diligentemente. La familia se amplió con el nacimiento de más hijos, y Jesús asumió responsabilidades en el hogar y en el taller de su padre. Sus primeros años estuvieron marcados por un equilibrio entre educación, juego y vida familiar, sentando las bases para su futura misión. [124]
Aunque Jesús pudo haber tenido mejores oportunidades de escolarización en Alejandría, su tiempo en Nazaret le proporcionó un entorno único para el crecimiento personal y la comprensión de diversas culturas. Experimentó dolencias menores durante la infancia, pero continuó sobresaliendo en la escuela, equilibrando la educación con viajes a ciudades vecinas y a la granja de su tío. Jesús enfrentó desafíos en la escuela debido a sus intereses artísticos, que entraban en conflicto con las leyes judías, pero se adaptó centrándose en otras actividades. Su desarrollo físico, intelectual, social y espiritual continuó, y comenzó a comprender su misión de vida única. A pesar de los conflictos ocasionales con las costumbres judías, Jesús mantuvo un equilibrio entre las convicciones personales y las obligaciones familiares, preparándose para su futuro papel. [125]
Ningún incidente en la vida de Jesús fue más emocionante que su primera visita a Jerusalén. Se sintió profundamente conmovido al asistir solo a las discusiones del templo, lo que marcó su primera experiencia de independencia. A pesar de la emoción inicial, se sintió desilusionado por los rituales del templo y la irreverencia que observó. Jesús cuestionó la necesidad de los sacrificios de animales y la exclusión de las mujeres de ciertas ceremonias. Sus profundas preguntas durante las discusiones del templo asombraron a los maestros. Después de que sus padres lo abandonaran sin darse cuenta, pasó tres días conversando con los eruditos del templo. Cuando lo encontraron, expresó su dedicación a los asuntos de su Padre celestial. Esta visita impactó profundamente a Jesús, moldeando su comprensión de su misión y profundizando sus perspectivas espirituales. [126]
De todas las experiencias de la vida terrenal de Jesús, sus años catorce y quince fueron los más cruciales. Durante este período, tomó conciencia de su divinidad y su destino, y enfrentó desafíos y tentaciones importantes. Después de regresar de Jerusalén, Jesús pasó más tiempo con su padre, distanciándose de su madre. Desarrolló un profundo amor por el pueblo judío, pero se resintió con los líderes religiosos hipócritas. Sus hazañas en Jerusalén fueron elogiadas en Nazaret, y continuó sobresaliendo en sus estudios y trabajo. Sin embargo, la tragedia golpeó cuando su padre, José, murió, dejando a Jesús para mantener a su familia. A pesar de las dificultades, Jesús manejó los asuntos de la familia sabiamente y continuó creciendo en el favor de Dios y de los hombres. Formuló la oración que más tarde se conocería como «El Padre Nuestro» y comenzó a comprender su misión en la tierra. Al final de su decimoquinto año, Jesús había pasado de la niñez a la juventud, listo para asumir las responsabilidades y oportunidades que se avecinaban. [127]
Al entrar en la adolescencia, Jesús se convirtió en la cabeza y único sostén de su numerosa familia. Con el tiempo, fue tomando cada vez más conciencia de su preexistencia y de su misión de revelar a su Padre del Paraíso a la humanidad. Ningún joven se enfrentó a problemas más complejos o conflictos más difíciles que Jesús durante estos años. Creció física, intelectual y espiritualmente, mostrando una mezcla de rasgos humanos y divinos. Su familia tuvo dificultades para comprenderlo, especialmente porque él negaba ser el Mesías judío esperado. Jesús se centró en mantener a su familia, trabajando diligentemente como carpintero. Enfrentó presiones sociales y políticas, incluido un movimiento nacionalista, pero priorizó sus responsabilidades familiares. A pesar de las dificultades económicas, Jesús mantuvo una perspectiva esperanzada y optimista, inspirando a sus hermanos. Continuó desarrollando su comprensión moral y espiritual, preparándose para su futura misión. Al final de este período, Jesús se había convertido en un hombre maduro y experimentado, listo para revelar a Dios a la humanidad y guiar a la gente hacia Dios. [128]
Cuando Jesús de Nazaret entró en sus primeros años de adulto, continuó viviendo una vida humana normal, experimentando los mismos desafíos y emociones que los demás. Su misión principal era doble: dominar la experiencia humana y revelar al Padre Universal a la humanidad. Jesús abrazó plenamente su naturaleza dual, tanto humana como divina, y vivió una vida de humildad y obediencia. No utilizó ningún poder sobrenatural hasta después de su bautismo por Juan, que marcó el comienzo de su ministerio público.
Durante este tiempo, Jesús manejó los asuntos de su familia, preparándolos gradualmente para su eventual partida. Trabajó en varios empleos, entre ellos carpintería y metalistería, y asumió la responsabilidad de mantener a sus hermanos. También se dedicó a la meditación y la oración profundas, desarrollando aún más su comprensión espiritual.
Jesús enfrentó numerosas tentaciones y oportunidades, como una oferta para dirigir una escuela en Damasco, pero permaneció centrado en su misión. Mantuvo una fuerte conexión con su familia, asegurando su bienestar antes de asumir su papel público. Al final de este período, Jesús había preparado con éxito a su familia para su partida y estaba listo para comenzar la siguiente fase de su misión. [129]
Jesús se fue separando poco a poco de la administración de los asuntos de su familia, preparándolos para su partida. Continuó apoyándolos económica y espiritualmente hasta su bautismo. A pesar de su profundo amor por su familia, sabía que tenía que partir para cumplir su misión. En el año 21 d. C., Jesús dejó Nazaret y visitó Tiberíades, Magdala, Betsaida y Capernaúm, donde trabajó con Zebedeo, un constructor de barcos. Jesús diseñó barcos nuevos y más seguros y se hizo muy conocido entre los pescadores de Galilea. Vivió con la familia de Zebedeo, que lo admiraba mucho. Jesús continuó estudiando, enseñando y relacionándose con la gente, preparándose para su ministerio público. En el año 22 d. C., dejó Capernaúm para ir a Jerusalén, confiando a Juan Zebedeo el apoyo económico de su familia. Jesús se embarcó entonces en un viaje por el Mediterráneo, adquiriendo diversas experiencias y profundizando su comprensión de la humanidad. Al final de su vigésimo noveno año, Jesús estaba listo para la siguiente fase de su misión, habiendo dominado la experiencia humana. [130]
Jesús emprendió un viaje por el mundo romano con Gonod y su hijo Ganid desde la India, comenzando el 26 de abril del año 22 d. C. Viajaron de Jerusalén a Cesarea, luego navegaron a Alejandría, Creta, Cartago y Nápoles, parando en Malta, Siracusa y Mesina en el camino. Desde Nápoles, viajaron a Roma vía Capua. Después de Roma, fueron a Tarento, luego navegaron a Atenas, parando en Nicópolis y #10#. Desde Atenas, viajaron a Éfeso, luego a Chipre, parando en Rodas y finalmente a Antioquía. Viajaron al sur a Sidón, luego a Damasco, y viajaron a través de Mesopotamia, visitando Babilonia, Ur, Susa y terminando en Charax el 10 de diciembre del año 23 d. C. Jesús pasó su tiempo enseñando a Ganid, ayudando a Gonod y relacionándose con los lugareños, profundizando su comprensión de la humanidad. [131]
Después de dejar a Gonod y Ganid en Charax en diciembre del año 23 d.C., Jesús viajó a través de Ur a Babilonia, uniéndose a una caravana a Damasco. Desde allí, fue a Nazaret, deteniéndose brevemente en Capernaúm para visitar a la familia de Zebedeo y a sus hermanos Santiago y Judas. A principios de marzo del año 24 d.C., Jesús asistió a la doble boda de Simón y Judas en Nazaret. En abril del año 24 d.C., Jesús salió de Nazaret para liderar una caravana desde Jerusalén hasta la región del mar Caspio, pasando por Damasco, el lago Urmía, Asiria, Media y Partia. Regresó en abril del año 25 d.C., deteniéndose en el lago Urmía durante dos semanas antes de viajar de regreso a Damasco y luego a Capernaúm. Jesús se estableció en Capernaúm, a donde se habían mudado su madre María y su hermana Rut, y se instaló con los Zebedeos. [132]
Las experiencias más cruciales y difíciles de la vida terrenal de Jesús fueron durante sus catorce y quince años, que deberían llamarse la gran prueba, la verdadera tentación. [133]
El monte Hermón marcó la transición de la vida puramente humana de Jesús al comienzo de su fase divina, ya que vivió aislado con Dios durante seis semanas en sus laderas. [134]
Cuarenta días después del bautismo, Jesús formuló los planes para proclamar el nuevo reino de Dios en los corazones de los hombres, habiendo completado su donación en Urantia y recibido la seguridad de su soberanía de las más altas autoridades del universo. [135] Jesús de Nazaret se abstuvo de utilizar su poder sobrenatural o guía celestial hasta su bautismo por Juan, a pesar de ser el Hijo Creador encarnado. [136]
El día del bautismo marcó el final de la vida puramente humana de Jesús, ya que el Hijo divino se reunió con su Padre, el Padre Universal encontró a su Hijo encarnado, entablaron una conversación. [137]
Jesús de Nazaret comenzó su obra pública en el apogeo del interés popular por la predicación de Juan y en una época en que el pueblo judío esperaba ansiosamente al Mesías, predicando un mensaje de arrepentimiento y del reino de los cielos que trajo consuelo y alegría a un mundo que esperaba un libertador, aunque el concepto del Mesías había evolucionado con el tiempo desde un libertador nacional hasta un representante divino de una dispensación mejorada, causando confusión e interpretaciones diferentes entre los judíos. [138]
Jesús, activo en la administración del universo después de su bautismo, estaba en asociación directa con sus directores principales de los asuntos del universo durante las temporadas solitarias en las colinas. [139] En su bautismo, Jesús unió sus mentes humana y divina, alcanzando la cima de su crecimiento espiritual personal como el Hijo del Hombre. [140]
Jesús, habiendo recordado las instrucciones de Emanuel en el bautismo, experimentó un gran crecimiento espiritual y el reconocimiento de su identidad divina durante su viaje por el Mediterráneo. [141] Jesús fue bautizado no como un rito de arrepentimiento, sino como una consagración a la voluntad del Padre celestial. [142] El tránsito espiritual de Jesús de Nazaret se completó en el bautismo, pasando de la vida en la carne a la vida en la morontia. [143]
Jesús de Nazaret tomó grandes decisiones durante su soledad en el desierto de las montañas, y después del bautismo ya no dependía de un ángel guardián seráfico personal. [144] Mediante la comunión constante con su Ajustador Personalizado, Jesús de Nazaret llevó a cabo todas sus labores terrenales. [145]
Después de tomar grandes decisiones sobre sus acciones futuras y la proclamación del reino de los cielos, Jesús optó por adherirse firmemente a la voluntad de su Padre, rechazando el poder mundano y el uso de milagros para beneficio personal, dando así un noble ejemplo de integridad moral y espiritual para toda la humanidad. [146]
La primera declaración de naturaleza divina de Jesús se la hizo a Nalda, una mujer samaritana de carácter cuestionable, pero vista por el ojo divino como un alma que deseaba sinceramente la salvación. [147]
El episodio de la designación del rey en la alimentación de los cinco mil llevó a Jesús a rechazar la realeza terrenal del pueblo en favor de la hermandad espiritual del reino de los cielos. [148] Jesús de Nazaret reprendió al Sanedrín y advirtió sobre la inminente perdición espiritual, pero ofreció misericordia y perdón. [149]
Jesús lloró en la tumba de Lázaro por genuina compasión hacia Marta y María, perturbado por la multitud de dolientes y vacilante en devolverle la vida mortal a Lázaro. [150]
Jesús estaba de pie en el Monte de los Olivos, contemplando Jerusalén por primera vez, lleno de emoción al contemplar la ciudad que pronto lo rechazaría. [151] Jesús lloró por su familia en la barca antes de partir hacia Jerusalén. [152]
La transfiguración de Jesús en el monte Hermón marcó la aceptación de su misión de donación y la satisfacción del Espíritu Infinito, impulsándolo hacia la fase final de su ministerio terrenal como Hijo de Dios e Hijo del Hombre. [153]
Jesús ascendió al monte Hermón para recibir la investidura para su misión terrenal, eligiendo cumplir el mandato del Hijo Eterno y la voluntad de su Padre del Paraíso, declinando la autoridad universal plena en la transfiguración. [154]
El recuerdo de la transfiguración sostuvo a Jesús mientras lograba cosas a través de su muerte que nunca podrían haber sido logradas en su vida, infundiendo valor a sus apóstoles para entrar en Jerusalén. [155]
Jesús, traicionado por Judas, se enfrentó con calma a sus captores y aceptó su destino, dispuesto a cumplir la voluntad del Padre incluso en medio de la crueldad y la injusticia. [156]
Judas se puso delante de los soldados armados para identificar fácilmente a Jesús para arrestarlo, haciendo una demostración de traición para asegurarse una gran recompensa. [157] Jesús de Nazaret fue escupido y golpeado en la cara durante el juicio injusto e ilegal del Sanedrín. [158] Golpeado por los enemigos, soportó la humillación con amor y paciencia, revelando su naturaleza desinteresada y perdonadora. [159] Jesús de Nazaret fue arrestado y acusado sin pruebas, juzgado sin testigos, castigado sin veredicto y condenado a morir injustamente. [160] Jesús no fue condenado legalmente por ningún cargo después de que Pilato lo sacara del pretorio. [161]
Los soldados se repartieron la ropa de Jesús, dejando la túnica para que la echaran a suertes, mientras Jesús observaba en silencio a sus seguidores y a la multitud que se burlaba de él. [162]
Jesús de Nazaret murió en cinco horas y media debido a una agonía emocional abrumadora y una angustia espiritual aguda, para gran sorpresa de los soldados que lo encontraron ya muerto al llegar al Gólgota. [163]
Antes de salir del patio del pretorio, Jesús se vio obligado a llevar la viga transversal al Gólgota, donde fue crucificado como «Jesús de Nazaret, el Rey de los judíos». [164] La humillación y crucifixión de Jesús sirven como la mayor evidencia de su humanidad antes de su resurrección y la revelación final de su divinidad. [165] Agotado físicamente, Jesús sucumbió al peso de la viga transversal en el camino al Gólgota, cuando su sufrimiento llegó a su punto máximo. [166] El costado de Jesús fue atravesado con una lanza, lo que marcó el fin de su vida mortal en menos de cinco horas y media. [167]
Los que presenciaron la crucifixión de Jesús quedaron atónitos ante la visión, permaneciendo en silencio mientras el Creador moría como un criminal condenado. [168] Jesús fue enterrado en la nueva tumba familiar de José, con el centurión y otros discípulos de pie para evitar interferencias. [169]
Jesús logró con su muerte cosas que no pudo hacer en vida, como animar a los apóstoles a entrar en Jerusalén con la resurrección de Lázaro y sostenerse durante su donación con el recuerdo de la transfiguración, todo ello mientras era aceptado como el Mesías por creyentes que no comprendían el concepto de un Mesías sufriente. [170] El cristianismo se construyó en torno a la muerte de Jesús, en lugar de su vida y sus enseñanzas sobre el valor de las almas de las mujeres. [171]
La mayor tragedia de la Tierra pronto iba a tener lugar, dejando a muchos desconcertados e incapaces de reconciliar el desastre inminente con el comportamiento optimista de Jesús y sus referencias al futuro reino celestial. [172]
La donación de un Hijo del Paraíso a vuestro mundo era inherente a la voluntad del Padre en lo que respecta al cierre de una era planetaria, no necesaria para ganar el favor de Dios, sino como el acto personal final de un Hijo Creador para ganar la soberanía experiencial. [173]
Jesús predijo su crucifixión, muerte y resurrección, y advirtió a sus discípulos que estuvieran preparados y siguieran sus enseñanzas con dedicación incondicional. [174] Jesús dejó en claro que todos los seres del universo tienen la certeza de sobrevivir. [175]
Jesús de Nazaret, que pertenecía a José de Arimatea, fue enterrado en una nueva tumba familiar con la creencia de que resucitaría de entre los muertos. [176] Jesús de Nazaret fue enterrado en la nueva tumba familiar de José frente al Gólgota. [177] El descubrimiento de la tumba vacía en esa madrugada de domingo señaló la resurrección de Jesús de Nazaret que estaba por venir. [178]
Jesús estuvo en la tumba desde las 3 de la tarde del viernes hasta las 3 de la madrugada del domingo, un capítulo misterioso y poco conocido en su viaje terrenal. [179] La tumba de Jesús de Nazaret estaba sellada con dos piedras y custodiada por veinte hombres, diez guardias judíos y diez soldados romanos. [180] Cuando Jesús salió de la tumba, su cuerpo físico permaneció intacto y los sellos intactos. [181]
Siete personalidades del Paraíso rodearon la tumba, pero no participaron en el despertar de Jesús. [182]
El cuerpo mortal de Jesús fue disuelto por seres celestiales, lo que evitó que las huestes del cielo presenciaran la lenta descomposición de la forma humana del Creador. [183]
La creencia cristiana en la resurrección de Jesús no se basa únicamente en el hecho de la tumba vacía, sino en la verdad espiritual de la filiación con Dios, proclamada en el evangelio del reino. [184] Los lienzos de la tumba, aparentemente intactos y arrojados por un acantilado, los dejaron muy sorprendidos al ver la tumba vacía. [185] Justo antes de la mayor revelación de la divinidad de Jesús, deben venir ahora las mayores pruebas de su naturaleza mortal. [186] Los heraldos de la resurrección, enviados por David Zebedeo, proclamaron al Salvador resucitado antes de que los apóstoles pudieran creer. [187] Jesús predijo su muerte y resurrección, instando a sus discípulos a prepararse para las pruebas que les esperaban. [188]
El conocimiento de la resurrección de Jesús no sirve de nada sin un renacimiento espiritual, pues la salvación es el don gratuito de Dios otorgado a todos los que creen que son sus hijos y dan los frutos de una vida llena del espíritu. [189] Ninguna criatura colaboró en la resurrección de Jesús de Nazaret;. [190]
Al resucitar Jesús (de Nazaret) al tercer día, ascendió a la diestra del Padre Universal y recibió la seguridad de la aceptación de su misión de donación. [191]
Después de que el Jesús resucitado emergió de su tumba, su cuerpo físico permaneció inalterado, pues era una cubierta exterior descartada sin conexión con su personalidad morontial resucitada. [192] El Jesús resucitado fue visto por casi mil personas, lo que proporcionó evidencia espiritual de su resurrección. [193] Jesús reveló una nueva revelación de la vida que vence a la muerte. [194] Jesús de Nazaret inauguró la resurrección dispensacional el domingo por la mañana, convocando a los arcángeles a su lado. [195]
Lista de las apariciones morontiales de Jesús por orden cronológico:
El Maestro aparecía dentro de lugares que tenían las puertas cerradas. [215] Jesús era capaz de partir el pan y pasárselo a los apóstoles a quienes se apareció. [216]
No eran capaces de percibir que Jesús ya no era mortal, pues parecía en su aspecto como un mortal, aunque les costaba reconocer al antiguo Jesús, como les ocurrió a los hermanos de Emaús. [217] A pesar de la dificultad para reconocer la forma de Jesús, su voz y personalidad eran inconfundibles para sus discípulos. [218] Las apariciones morontiales de Jesús se volvieron cada vez más difíciles de visualizar a medida que avanzaba en su vida morontial. [219]
Desde el tránsito morontial hasta la ascensión, Cristo Miguel atravesó las fases de la transición mortal, dominando la experiencia de la Supremacía y alcanzando la soberanía de su universo local. [220]
Jesús hizo diecinueve apariciones visibles separadas a sus creyentes en la Tierra, excluyendo a los enemigos y a aquellos incapaces de hacer uso espiritual de su manifestación. [221] Su cuerpo morontial carecía de marcas de clavos en las manos, tal como Tomás esperaba como prueba de que aquel que se aparecía era su Maestro. [222]
Jesús ascendió a su Padre en el Monte de los Olivos, despidiéndose de sus apóstoles e iniciando su viaje para recibir la confirmación formal de su soberanía universal completa. [223]
Jesús pidió a sus discípulos que no se avergonzaran de sus enseñanzas. [224] No deberíamos desanimarnos por no poder captar completamente el significado del evangelio. [225] Jesús denunció el orgullo, la crueldad, la opresión y la hipocresía. [226]
A Jesús le indignaba completamente la discriminación hacia las mujeres y sostuvo que las mujeres tenían que ir a la escuela lo mismo que los varones. El acto más audaz de Jesús fue seleccionar a un grupo de doce mujeres como instructoras del evangelio. [227] La economía actual, motivada únicamente por el lucro, es incompatible con las enseñanzas de Jesús. [228]
Al estudiar la vida de Jesús, en lo referente a la oración o a cualquier otra cosa característica de su vida religiosa, no deberíamos buscar tanto lo que enseñó como lo que hizo. [229]
La esencia de la enseñanza de Jesús era el amor y el servicio, la adoración amorosa que un hijo creado ofrece voluntariamente en reconocimiento al ministerio afectuoso de su Padre Dios, y en respuesta al mismo. [230]
Es preciso que se produzca un renacimiento de las verdaderas enseñanzas de Jesús, que se expongan de nuevo de tal manera que anulen el efecto de la obra de sus primeros seguidores, los cuales se pusieron a crear un sistema sociofilosófico de creencias sobre el hecho de la estancia de Miguel en la Tierra. [231]
El Maestro enseñaba a estos apóstoles los elementos esenciales de la verdad para toda una era de la Tierra. A menudo escuchaban sus enseñanzas, aunque lo que decía estaba destinado en realidad a inspirar y edificar a otros mundos. [232] Jesús vino con un nuevo mensaje de olvido de sí mismo y de dominio de sí mismo, no del examen de conciencia y de la abnegación. [233] No enseñó basándose en el aprendizaje de los rabinos. [234] Usó el término Elohim para Dios, el Dios en plural, la Trinidad, y no Yahvé, el antiguo dios tribal de los judíos. [235]
Jesús enseñó a no interpretar su mensaje literalmente, sino a discernir el espíritu de su enseñanza y vivir de acuerdo con sus ideales espirituales, en lugar de aplicarlos directamente a los asuntos materiales. [571]
Sus enseñanzas se aplicaban al individuo, no al Estado. Jesús enseñó a amar a los enemigos, enfatizó la responsabilidad individual y advirtió contra los enredos políticos. [572]
Las enseñanzas de Jesús son realmente aplicables en un mundo de mortales que han tenido la formación preliminar de los Hijos anteriores a la donación, con sus dispensaciones para ennoblecer el carácter y aumentar la cultura. [573]
Muchos hombres inteligentes y con buenas intenciones sostienen que la civilización moderna no podría haberse construido sobre las enseñanzas de Jesús — y en parte tienen razón. Pero todos esos escépticos olvidan que se podría haber construido una civilización mucho mejor sobre sus enseñanzas, y que alguna vez se construirá. Este mundo nunca ha intentado seriamente poner en práctica, a gran escala, las enseñanzas de Jesús. [574]
Las enseñanzas de Jesús constituyeron la primera religión urantiana que abarcó tan plenamente una coordinación armoniosa de conocimiento, sabiduría, fe, verdad y amor, que proporcionó de manera total y simultánea la tranquilidad temporal, la certidumbre intelectual, la iluminación moral, la estabilidad filosófica, la sensibilidad ética, la conciencia de Dios y la firme seguridad de la supervivencia personal. [575]
Si sus enseñanzas hubieran sido legadas tal como él las presentó, sin más comentario que la interpretación inspiradora proporcionada por su vida terrestre, todas las naciones y todas las religiones del mundo hubieran abrazado rápidamente el evangelio del reino. [576]
Jesús no quería que la reconstrucción de una historia humana tan sobresaliente desviara la atención de sus enseñanzas. Reconoció muy pronto que sus seguidores se sentirían tentados a formular una religión acerca de él, que podría hacerle la competencia al evangelio del reino que tenía la intención de proclamar al mundo. [577]
Jesús muchas veces enseñaba preguntando, atrayendo y guiando hacia el camino del amor y del servicio. [578]
Fue audaz y enérgico con las declaraciones en que afirmó que había decidir ignorar adrede a los «grandes de la Tierra» y centrarse en los pobres porque precisamente siempre habían sido ignorados por la mayoiría de las religiones anteriores. [579] Recurrió constantemente a las Escrituras en su esfuerzo por mejorar las prácticas de todas estas conductas sociales, como el matrimonio y el divorcio. [580]
El método que utilizó para instruir fue no atacar ni una sola vez sus errores ni tampoco mencionar nunca los defectos de sus enseñanzas. En cada caso seleccionaba la verdad que había en lo que enseñaban, y luego procedía a embellecer e iluminar esta verdad en sus mentes. [581]
Los fariseos habían formulado una teología sistemática y dogmática. Jesús era un instructor que enseñaba a medida que se presentaba la ocasión; no era un educador sistemático. Jesús enseñaba mediante parábolas, basándose más en la vida que en la ley. Cuando empleaba una parábola para ilustrar su mensaje, tenía la intención de utilizar una sola característica de la historia con esa finalidad. Se pueden obtener muchas ideas falsas sobre las enseñanzas de Jesús cuando se intentan transformar sus parábolas en alegorías. [582] Jesús no paraba de reiterar su mensaje para hacerse comprender. [583] Nunca provocó resentimiento o antagonismo. [584] Nunca recurrió a tácticas indignas para enfrentarse a la continua presión de sus enemigos. [585]
No apelaba a la autoridad humana; hablaba directamente a las conciencias y almas; no recurría a la lógica, a las argucias legales o a las aserciones ingeniosas. [586] Jesús conmovía no tanto por lo que decía como por su mirada bondadosa y su simpática sonrisa. [587]
Jesús a quienes más enseñaba era a quienes menos decía. El mensaje de Jesús siempre trató sobre el amor y la misericordia del Padre celestial, y enseñaba más eficazmente a través de una escucha compasiva y una guía práctica. [588]
A través de una serie de curaciones inexplicables, más de 100 personas se beneficiaron de la sanación inconsciente de Jesús durante su ministerio terrenal, lo que contribuyó a su fama a pesar de sus instrucciones de secreto. [589]
El Ajustador le recordó a Jesús que, si bien las manifestaciones temporales son ilimitadas para las huestes universales que lo asisten, sus propias actividades se limitan únicamente al control del espacio. [590]
Acércate a Jesús a través de milagros, no milagros a través de Jesús; pues Él es el único fundador de una religión que realizó actos supramateriales en la Tierra. [591]
La presencia personal de Jesús en la Tierra fue inseparable de sus prerrogativas de Creador, lo que le permitió realizar milagros y curaciones a lo largo de su encarnación. [592] El Hijo Creador encarnado poseía poderes de sanación casi ilimitados. [593]
Los milagros y las sanaciones de Jesús, aunque no estaban previstos en su proclamación del reino, le acarrearon problemas al generar atención y notoriedad indeseadas. [594]
La generación del centro y sur de Galilea, ambiciosa en la búsqueda de milagros, creía en las señales, considerando las sanaciones de Jesús de trastornos emocionales como curas milagrosas. [595]
Es imposible limitar el poder espiritual de Miguel, el Hijo del Hombre, que permite la manifestación de milagros y sanaciones mediante una fe firme y viva. [596] Las encarnaciones de los Hijos del Paraíso son los milagros más intrigantes para nosotros, los ciudadanos del universo local. [597]
Jesús eligió deliberadamente vivir conforme a la ley natural y abstenerse de realizar milagros o prodigios, optando por lo espectacular y lo imponente en favor de la voluntad del Padre. [598] La sanación que las personas buscaban mediante una fe firme buscaba beneficios espirituales, no solo la restauración física. [599]
Jesús no realizó milagros ni sanidades para su familia terrenal ni para sus seguidores inmediatos, pues optó por no ejercer una ministración sobrenatural hacia ellos. [600]
Las sanaciones milagrosas que Jesús efectuó fueron, en realidad, transformaciones de mente y espíritu que ocurrieron en personas expectantes y dominadas por la fe. [601] Jesús percibió que una energía vital había emanado de él cuando una mujer tocó su manto y sanó de su aflicción. [602] El Sanedrín acusó a Jesús de realizar milagros mediante el poder de Belcebú, el príncipe de los demonios. [603]
La situación única y extraordinaria que rodeó los milagros y las sanaciones de Jesús jamás podrá repetirse en este universo, pues él encarnaba energía creativa y dotes espirituales que trascienden las limitaciones mortales. [604]
Los milagros y las sanaciones de Jesús no se utilizaron para tentar a la gente a entrar en el reino, sino para revelar al Padre a quienes ya estaban dentro. [605]
Desarrollar una personalidad fuerte y unificada, siguiendo la simetría y el equilibrio de Jesús, es posible para todo creyente, a pesar de la inalcanzable perfección de su carácter. [636]
Al transferir la veneración de lo humano a lo divino, permitamos que el espíritu divino que mora en nosotros acorte la vacilación idólatra influenciada por los conceptos de la Deidad, para no pasar por alto al valiente héroe Josué ben José. [637]
Una reforma en la iglesia cristiana puede devolvernos a las enseñanzas puras de Jesús, autor y consumador de nuestra fe, instándonos a vivir su religión en lugar de simplemente predicarla. [638]
Dios se hizo hombre en la persona de Jesús, demostrando una personalidad unificada de Dios y hombre, ofreciendo una revelación de los atributos divinos para que la raza humana la comprenda y la siga. [639]
Jesús reconoció su naturaleza humana. y abrazó su existencia mortal, mientras gradualmente comprendía y abrazaba plenamente su naturaleza divina mediante la fe y las experiencias divinas. [640]
La mente de Jesús reflejaba los pensamientos y las experiencias de un ser humano del primer siglo, encarnando una humanidad genuina moldeada por el tiempo y el lugar en que vivió. [641] Jesús de Nazaret fue una persona milagrosa, que encarnó la donación encarnacional de un Hijo divino mediante procesos aparentemente naturales. [642] Jesús, no el Hijo Eterno, encarna los atributos y poderes divinos del Padre en su universo local. [643]
Es posible que los creyentes mortales desarrollen una personalidad fuerte y unificada similar a la de Jesús de Nazaret, caracterizada no por la perfección, sino por una simetría exquisita y una unificación equilibrada. [644]
Jesús, nuestro hermano mayor, enseñó que todos debían ver a Dios como un Padre-amigo y enfatizó el amor como la relación más grande, estableciendo una familia divina donde Dios es un Padre amoroso, no un rey. [645]
El Hijo Eterno encarnado en la naturaleza humana de Jesús revela la plenitud del carácter y los atributos de Dios, dirigiendo el gobierno espiritual del universo. [646]
Jesús fue la personificación de la voluntad del Padre, uniendo la fe de la criatura y la vida del Creador en actos de sanación reconocidos por su naturaleza divina. [647]
Ver a Jesús es experimentar una revelación del Padre al alma, pues él es la lente espiritual a semejanza humana que hace visible al Dios invisible, nuestro Padre celestial. [648] Rodan confesó a Jesús como la revelación personal del Padre, satisfaciendo todos los factores lógicos insatisfechos. [649]
Jesús es verdaderamente un salvador, que trae la salvación eterna y el amor divino que destruye el pecado y el mal, ofreciendo perdón y redención para la supervivencia eterna. [650]
Jesús, en semejanza humana, sirve como la lente espiritual que revela al Padre invisible, lo que conduce a experiencias espirituales personales y a la comprensión de Dios. [651]
Jesús fue un maestro enviado del cielo para presentar la verdad espiritual a la mente material, hablando directamente a las almas de los hombres y viviendo con ellas. [652] Enfócate en la rectitud y el servicio amoroso de Jesús, no simplemente en su impecabilidad, al estudiar su vida religiosa. [653]
Jesús heredó su singular dulzura de José y su don de maestro de María, lo que dio como resultado una combinación única de rasgos que guiaron su impactante vida adulta. [654]
Jesús se dedicó sin reservas a la obra del Padre, irradiando un entusiasmo controlado y un optimismo contagioso ante el dolor humano y las realidades de la existencia. [655] Sobre la expresión «Verbo hecho carne», véase el enlace «Palabra de Dios».
Durante su estancia en Roma, Jesús mantuvo numerosos contactos humanos, buscando comprender sus vidas y enriquecerlas con sus enseñanzas, preparándolas para el discipulado en el reino venidero. [656] Jesús vino para revelar al Padre y encarnar la sabiduría suprema, para que tengamos vida en abundancia. [657] Jesús no era el Mesías esperado por los judíos, pero estaba destinado a ser el libertador del mundo. [658]
Jesús estuvo en la Tierra únicamente para consolar mentes, liberar espíritus y salvar almas, no para legislar ni establecer normas de gobierno o comportamiento social. [659] Miguel completó la experiencia necesaria en comprensión de las criaturas para asumir la soberanía completa y revelar a Dios. [660]
La encarnación mortal de Maquiventa Melquisedek puso fin a las pretensiones de Lucifer y disminuyó considerablemente su poder para perturbar los asuntos humanos. [661] Jesús no vino para brindar comodidad ni tranquilidad, sino para proclamar la libertad espiritual, enseñar la verdad eterna y fomentar la fe viva. [662] El Plan de Autootorgamiento de Jesús es revelar a Dios y guiar a los hombres a ser conscientes del Hijo. [663] Los apóstoles pudieron haber malinterpretado las enseñanzas de Jesús, pero comprendieron el profundo impacto de su hermosa vida. [664]
La personalidad del Hijo Eterno brilla con fuerza solo después de espiritualizarse y ascender, ya que el Hijo Creador compensa nuestra incapacidad para comprenderlo. [665]
Los sucesivos maestros de Israel lograron la mayor hazaña en la evolución de la religión jamás realizada en Urantia al transformar el concepto bárbaro del demonio salvaje Yahvé en el concepto exaltado del Padre amoroso y misericordioso de toda la humanidad, que posteriormente se amplificó en la más alta visualización humana del Padre Universal a través de las enseñanzas y el ejemplo de vida de Jesús. [666]
El hecho de que Dios se hiciera hombre cambió y alteró para siempre todos los valores de la personalidad humana, enfatizando la consideración mutua y la acción inteligente dentro de la dote espiritual de la mente mortal mediante el amor sincero y altruista. [667]
La vida terrenal de Jesús sirve como punto fijo para el ancla del tiempo, mientras que el Espíritu de la Verdad guía el crecimiento y la expansión incesantes de su religión. [668] La eficacia del Espíritu de la Verdad en la santificación depende de cuán plenamente se reciba la esencia de la vida de Jesús. [669] La revelación de Dios en la vida de Jesús transforma al hombre a su semejanza. [670]
El evangelio se fundó en la realidad de la vida de Jesús, quien declaró a sus embajadores escogidos la revelación de la realidad espiritual y la filiación divina como fundamento del reino de los cielos, enfatizando la unión de la naturaleza humana con la naturaleza divina y encargándoles amar y servir a toda la humanidad en la experiencia viva del amor del Padre. [671] El conocimiento humano más valioso reside en comprender y encarnar la vida religiosa y el servicio desinteresado que ejemplificó Jesús. [672]
La vida de Jesús refleja los valores espirituales alcanzables, creados a partir de su existencia común, ahora encarnados en la naturaleza inescrutable de su poderosa personalidad. [673]
La vida de Jesús es la mejor revelación de la naturaleza y la personalidad de Dios, y constituye la demostración suprema del potencial de la personalidad espiritual en la experiencia humana. [674] Jesús vivió en la Tierra para inspirar y liberar la naturaleza espiritual de todos los seres del universo para siempre. [675] Jesús vivió no como un ejemplo, sino como una inspiración para todos los seres del universo. [676] Jesús vivió y encarnó la verdad salvadora con bondad inagotable y fortaleza inquebrantable. [677]
La hermosa expresión de la divinidad que se encuentra en la vida de los Hijos de autootorgamiento en la Tierra refleja la naturaleza atenuada y cualificada de la Deidad del Paraíso para la comprensión de las criaturas en evolución del tiempo y el espacio. [678]
Mediante la apropiación de la fe de Jesús, el hombre mortal puede anticipar en el tiempo las realidades de la eternidad en la nueva y viviente forma revelada por Jesús, del hombre a Dios, de lo parcial a lo perfecto. [679]
Para comprender verdaderamente las enseñanzas de Jesús, hay que fijarse en su vida perfeccionada en Urantia, donde su carácter divino y su personalidad amorosa se revelan con mayor intensidad. [680]
Jesús, la revelación de la vida religiosa más elevada, enseñó que «Dios es amor», no miedo ni milagros. [681]
A través de Jesús, el hombre descubre su ser más auténtico al reflejar la naturaleza divina que tan imbuida estaba en su vida, revelando al hombre en su mejor versión ante sí mismo y ante los demás. [682]
Jesús vivió una vida que revelaba sumisión a la voluntad del Padre, no para ser imitada literalmente, sino para transmitir verdades esenciales sobre Dios y la humanidad. [683] En su vida, Jesús reveló la divinidad a la humanidad y la humanidad a la divinidad, logrando una profunda unidad entre el hombre y Dios. [684] Meditar en la revelación de la naturaleza misericordiosa del Hijo Eterno permite una comprensión más profunda de su carácter. [685] El destino mortal de Jesús en la Tierra es esencial para comprender la evolución de un universo local. [686]
Reconozcan su lugar en la familia de la filiación divina y aprovechen las ventajas que ofrece el plan mejorado del Paraíso para la supervivencia mortal, iluminado por la experiencia vital de un Hijo autootorgador, lo que garantiza su logro final de la meta de la perfección divina. [687]
Jesús, acusado de estar en connivencia con los demonios, evitó astutamente aprovecharse injustamente de sus enemigos, y finalmente volvió la trampa de ellos contra sí mismos, revelando la verdadera autoridad tras su misión. [688] El Sanedrín presentó cargos contra Jesús por pervertir a la nación, incitar a la rebelión y proclamarse rey. [689] El Sanedrín decretó por unanimidad la muerte de Jesús a la medianoche del 4 de abril del año 30 d. C., en respuesta a su última súplica en el templo. [690]
Los Melquisedek de Nebadón predicen que solo ocurrirán cambios significativos en la administración mundial tras la segunda venida de Jesús. [691]
La mejor actitud de los creyentes ante el posible regreso del Hijo del Hombre es continuar su obra con fe y dedicación, asegurando un continuo crecimiento espiritual y la producción de fruto en el servicio del Padre. [692] La segunda venida de Jesús solo será discernible mediante la fe espiritual, ya que prometió regresar con poder y en el espíritu. [693]
Las enseñanzas distorsionadas de los primeros cristianos respecto a la segunda venida de Jesús se vieron influenciadas por su creencia en su inminente regreso para establecer el reino. [694] La promesa de Jesús de regresar sigue siendo un misterio incluso para los ángeles del cielo. [695]
La idea errónea de que la segunda venida de Jesús está relacionada con el establecimiento de su reino condujo a la distorsión de sus enseñanzas en el Nuevo Testamento. [696] El momento de la segunda venida de Jesús solo se conoce en el Paraíso. [697]
Jesús, experto en la cría de animales, aprendió a cuidarlos, a hacer queso y a tejer antes de convertirse en un experto telar a los diez años. [698]
Jesús demostró una excepcional perspicacia financiera y una astuta perspicacia para los negocios al administrar los bienes de su padre, asegurando la fluidez económica de la familia. [699] Su habilidad para conducir camellos dejó a Ganid maravillado durante su viaje en caravana a la antigua ciudad de Ur. [700]
Para cuando cumplió catorce años, Jesús sobresalió en el trabajo de lonas y cuero, convirtiéndose en un hábil fabricante de yugos, a la vez que dominaba la carpintería y la ebanistería. [701] Jesús de Nazaret, experto carpintero y fabricante de barcos, revolucionó los métodos de construcción naval con sus innovadores diseños. [702] Antes de cumplir ocho años, Jesús era conocido por su habilidad para hacer queso; a los diez, ya era un experto telar. [703]
Jesús se convirtió en un experto pescador antes de llegar a la edad adulta, impresionando a su tío durante una experiencia de pesca de dos meses en el Mar de Galilea. [704] Jesús, un arpista consumado a los once años, intercambiaba productos lácteos por clases de arpa y fomentó el amor por la música entre sus compañeros. [705]
Jesús demostró sus habilidades de interpretación y traducción durante el tiempo que pasó con el comerciante y los banqueros que querían apoyar una nueva escuela, pero finalmente decidieron no aceptar su oferta debido a sus obligaciones previas y su misión en la tierra. [706] Jesús se convirtió en un experto telar antes de cumplir diez años. [707] Jesús perfeccionó sus habilidades de metalistería durante su tiempo en el taller de reparación de caravanas en Séforis. [708]
Jesús perfeccionó sus habilidades mineras mientras trabajaba en las minas de Hierro, donde su ministerio de sanación también brindó alivio a los enfermos y afligidos. [709]
Jesús, que dominaba el arameo, el griego y el hebreo, comenzó su educación formal a los siete años, dominando idiomas y las enseñanzas de las Escrituras. [710]
Jesús cautivó a sus compañeros con su magistral narración y su talento musical al compartir relatos de su infancia en Galilea, revelando una profundidad que trascendía su crianza en Galilea, más que en Jerusalén o Damasco. [711]
Jesús perfeccionó sus habilidades como fabricante de tiendas en Antioquía, donde vivió y observó la existencia humana durante más de dos meses, ministrando, estudiando y aprendiendo de quienes lo rodeaban. [712] Jesús, experto en la fabricación de yugos, se convirtió en un experto carpintero y ebanista al cumplir catorce años. [713]
Jesús alcanzó toda la filiación que algún día alcanzaremos, allanando el camino para que lleguemos a ser perfectos como nuestro Padre celestial. [714] Jesús alcanzó el estado de luz y vida en Urantia, trascendiendo las limitaciones ambientales y avanzando en su realización personal. [715]
Los logros espirituales de Jesús incluyen todo el poder que le fue otorgado, no para la glorificación, sino para la humilde obediencia a fin de ejecutar la voluntad del Padre en la Tierra. [716]
Jesús rompió el yugo del pecado y el mal mediante su amor personal, ofreciendo la libertad de elegir un camino mejor y prometiendo un futuro triunfante mediante el perdón y el amor divino. [717]
Los logros espirituales de Jesús despojaron a Caligastia de toda autoridad, restringiendo su poder para perturbar los asuntos humanos y, en última instancia, de cualquier autoridad en Urantia. [718]
Los logros espirituales de Jesús son profundos, habiendo sido «probados y comprobados en todos los aspectos» a lo largo de su vida terrenal, encarnando la comprensión y la compasión de un soberano y amigo de todos los seres del universo. [719]
La cuarta revelación trascendental de Cristo Miguel en Urantia se centró en el concepto de Dios como Padre Universal, enfatizando el amor, el servicio y la adoración. [720]
Jesús estableció un pacto secreto con su hermano Santiago, que luego firmaron los dos, confiándole la plena responsabilidad financiera de la familia a cambio del taller de reparaciones. [721]
Los escritos de Jesús fueron destruidos tras su bautismo en el hogar de su infancia, dejando a sus compañeros desconcertados, pero profundamente impresionados por sus acciones. [722]
Jesús no dejó escritos permanentes, pero sus enseñanzas fueron legadas al universo como una herencia inspiradora e idealista para la guía espiritual y la instrucción moral. [723] Jesús, escribiendo en la arena ante el esposo de Hildana, propició una rápida partida y la redención final de la mujer. [724]
A pesar de los persistentes esfuerzos de un comerciante que deseaba ver convertido a Jesús en el director de un escuela, Jesús se negó a aceptar el honor ofrecido, y se despidió después de realizar un trabajos de traducción. Él sabía que su misión en la tierra no debía ser apoyada por instituciones de aprendizaje. [725]
Establecer una relación personal y eterna con Jesús prevalece sobre todas las demás relaciones humanas, ofreciendo gozo espiritual, comunión divina y vida eterna. [726]
La religión de Jesús enfatiza vivir la realidad espiritual de su evangelio, por encima de la acumulación de doctrinas y dogmas sobre él a lo largo de siglos de evolución religiosa. [727] Los apóstoles creían que Jesús no solo era el Hijo del Hombre, sino también el Hijo de Dios, reconociendo su divinidad incuestionable. [728] Los creyentes están destinados a alcanzar la perfección en Jesús, el Hijo divino que comprende y encarna la perfección. [729]
Jesús eligió su «texto de cumpleaños de Isaías» para guiarlo en sus enseñanzas, enfatizando la libertad, el consuelo y la salvación para todos los que buscan la justicia. [730] Mediante sus enseñanzas, Jesús puede otorgar vida eterna a quienes creen en él y conocen a Dios como el único Padre verdadero. [731]
Durante su comunión solitaria con Dios, Jesús tomó grandes decisiones que moldearían su misión terrenal, buscando sabiduría y fortaleza para los desafíos venideros. [732] Las acciones únicas de Jesús fueron posibles porque él podía, a voluntad, autolimitar su conciencia de divinidad. [733]
La naturaleza divina de Jesús es el fundamento sobre el cual él edificará la hermandad del reino de los cielos, revelando el espíritu del Padre a todos los que entran en los lazos de esta comunidad espiritual. [734]
No representen a Jesús como un hombre de dolores, sino como una fuente de alegría, buena voluntad e inspiración que transforma y trae felicidad a todos los que abrazan sus enseñanzas. [735]
Jesús obtuvo su verdadera educación relacionándose con sus semejantes, comprendiéndolos y amándolos profundamente, lo que finalmente lo preparó para la obra de su vida como maestro público de la verdad. [736] Jesús es o lo que profesa o el mayor hipócrita. [737] Todo aquel que se somete al Ajustador finalmente llega al verdadero pan de vida, Jesús. [738]
Las enseñanzas de Jesús predijeron la destrucción de Jerusalén con gran emoción y voz entre lágrimas, advirtiendo del destino inminente por rechazar al Hijo de la Paz y el evangelio de la salvación. [739]
La tutela de Jesús por parte del Ajustador y los serafines estaba destinada a permanecer bajo su custodia durante toda su vida humana, desde los trece años hasta su bautismo, con solo estas personalidades celestiales guiándolo hasta su lucha mortal final. [740]
Las duras palabras de Jesús eran expresiones personales de fe y devoción más que mandatos estrictos, lo que reflejaba su inquebrantable dedicación a hacer la voluntad de su Padre. [741] Quien cree en Jesús tiene vida eterna, pues el Padre celestial no da el espíritu por medida a su propio Hijo. [742] Quien ha visto a un Hijo Creador ha visto al Padre. [743] Quien rechaza a Jesús rechaza al Padre; predicad el reino de los cielos y ministrad a todos, porque quienes os escuchan oyen a Aquel que os envió. [744] La era moderna exige redescubrir la verdadera vida y las enseñanzas de Jesús para armonizar el cristianismo con la verdad, la belleza y la bondad. [745]
Jesús, una combinación de humanidad y divinidad, limitó su conciencia divina a vivir experiencias terrenales, a la vez que mostró extraordinaria compasión, sabiduría y perfecta rectitud en sus interacciones con la humanidad. [746]
Cambia tu mente humana por la mente de Jesús, quien siempre te sirve bien, pues vivió humildemente su vida humana en el fluir natural de la existencia. [747] Acerca de la «hermandad de los creyentes» de Jesus véase los enlaces «hijos de Dios por la fe» y «hermandad de creyentes». Que la mente en Cristo también esté en nosotros a través de la conciencia de la otra mente. [748] Cuando Jesús sea elevado, atraerá a todos hacia sí, ofreciendo una vida que trasciende la eternidad. [749]
El Espíritu de la Verdad ayuda a los creyentes a dar testimonio de las enseñanzas de Jesús y de su vida, viviendo de nuevo en cada creyente lleno del Espíritu. [750] Las enseñanzas de Jesús son sumamente necesarias ahora para lograr un renacimiento espiritual y una transformación en la cultura moderna. [751] Jesús respondió a Tomás: «Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre sino por mí». [752]
A través de las enseñanzas de Jesús, comprendemos que él tiene el poder de entregar su vida y volver a tomarla, que le fue otorgado por el Padre antes de que el mundo existiera. [753]
Las enseñanzas de Jesús unifican la vida, ennoblecen el carácter y simplifican la experiencia, transformando y transfigurando a quienes lo llevan en su interior. [754] Jesús declaró que las obras que realizó en nombre de su Padre dieron testimonio de él, atrayendo solo a quienes anhelaban la verdad y la justicia. [755] Las enseñanzas de Jesús implican colaborar con nosotros para difundir el amor de Dios y servir al prójimo, lo que resulta en alegría divina. [756]
Véase también: LU 196; LU 100:7.7; LU 189; LU 196:1.11; LU 189; LU 190; LU 191; LU 192; LU 193.