El ascenso del hombre desde las algas marinas hasta el señorío es una historia romántica de lucha biológica y supervivencia mental. Los antepasados primordiales del hombre fueron literalmente el limo y el cieno del fondo oceánico, depositados en las bahías y lagunas de aguas cálidas y tranquilas de los extensos litorales de los antiguos mares interiores. [1]