El monte Hermón, resplandeciente de nieve perpetua, se alzaba majestuoso hacia el norte mientras Jesús y José hacían sus paseos del sábado por la tarde en la alta colina cercana a su hogar en Nazaret. [1] El monte Hermón, visible desde Cesarea de Filipo, tenía un significado especial para Jesús y sus apóstoles durante su último viaje juntos. [2]
El Ajustador lo condujo al monte Hermón para completar su consagración total a la obra de su vida en la Tierra. [3] En el monte Hermón, Jesús derrotó a Caligastia, convirtiéndose en el Príncipe Planetario de Urantia. [4] Jesús soportó la tentación en el monte Hermón, logrando finalmente la soberanía de su universo. [5] Jesús experimentó la transfiguración en el monte Hermón, preparándose para los acontecimientos que vendrían después. [6] Jesús inauguró la cuarta fase de su ministerio en el monte Hermón. [7]