Los marineros anditas modificados biológicamente procedentes del Japón llegaron a Sudamérica a través del Pacífico, estableciendo la ascendencia de los incas mediante matrimonios con nativos andinos. [1]
En los días de los anditas, las islas de Polinesia eran más numerosas y más grandes que ahora, como lo demuestra una flota de 132 marineros que viajaron desde Japón a Sudamérica, casándose con nativos andinos y sentando las bases para los gobernantes incas. [2]
La composición racial de Polinesia incluye una mezcla de sangre verde, índigo, amarilla y roja, con influencias de los andonitas y de los antepasados japoneses también. [3]