Los serafines de transición del séptimo orden ejercen su ministerio como voluntarios, encendiendo el fuego divino de la voluntad de servir mediante la amistad personal con los mortales ascendentes. [1]
Los serafines de transición que tienen su sede en el primer mundo de estancia suelen acercarse más a los humanos y encienden el fuego divino del servicio mediante la amistad personal. [2]