Al considerar los fenómenos universales, es importante reconocer la imprevisibilidad que surge de las complejas interasociaciones y acciones de la personalidad. [1]
Predecir los fenómenos físicos se vuelve cada vez más difícil a medida que nos alejamos del Paraíso y nos encontramos con fuerzas impredecibles que están más allá de nuestra comprensión actual. [2]
La presencia y el desempeño del Último y los Absolutos causan imprevisibilidad en las reacciones de la fuerza primordial, el espíritu naciente y otros últimos no personales. [3] Las reacciones del circuito de gravedad espiritual son predecibles, pero las acciones de la mente y la personalidad no lo son. [4]