Las salas de resurrección en los planetas receptores morontiales de un universo local facilitan la recuperación de la conciencia y la repersonalización de los supervivientes durmientes mediante un proceso complejo que implica la fabricación de un patrón de energía morontial, el regreso del Ajustador y la concesión de una entidad morontial a la forma mente-cuerpo que aguarda. [1]
La sala de resurrección es un punto de encuentro central para los guardianes seráficos, los Ajustadores, los Portadores de Vida y los Arcángeles de la resurrección en el primer mundo de estancia. [2]
El eje central del primer mundo de estancia es la sala de resurrección, un vasto templo para la reunión de personalidades, donde los seres celestiales colaboran en el despertar y el reencuentro de los muertos desde siete alas dedicadas a cada raza. [3]