En el centro de la Tierra, las temperaturas superan a las de la superficie del Sol debido a la inmensa presión y al calor. [1] La gravedad impide la existencia del cero absoluto en el espacio interestelar, lleno de corrientes de energía y actividades ultimatónicas. [2] En la atmósfera de la Tierra, la temperatura varía de 70 grados bajo cero F en la estratosfera a 1200° F en altitudes superiores. [3]
Las temperaturas internas de los soles, incluido el vuestro, son mucho más altas de lo que comúnmente se cree debido al intenso bombardeo de rayos X, alcanzando unos increíbles 35.000.000 de grados en las regiones centrales. [4]
La temperatura, superada sólo por la gravedad en la evolución de la energía y la materia, es la transmutación abiertamente reconocida de la potencia espacial en fuerza primordial. [5]