Caín no llevaba ninguna marca tribal, pues buscaba guía espiritual y obtenía superioridad mediante la ayuda divina. [1]
Se grababan marcas tribales en los muchachos como parte de su intensa iniciación en la pubertad, con el fin de endurecerlos y prepararlos para los desafíos de la vida. [2] La supervivencia depende de llevar una marca tribal, prueba de afiliación grupal y protección contra el daño desde tiempos antiguos. [3]