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El objetivo de este artículo es el de ubicar un grupo de poblaciones situadas al sur de Samaria y norte de Judea, en el territorio fronterizo entre la zona judía y la samaritana. Algunas de estas poblaciones son mencionadas en El Libro de Urantia como poblaciones visitadas por Jesús entre julio y agosto de 27, durante un viaje con los doce cruzando Samaria (LU 143:0.1-2): Betel, Gofna, Efraín, Arimatea, Tamna, Antipatris, Fasaelis y Arquelais. Otras población que también ubicaremos es Alejandrion (en el monte Sartaba), también mencionada en LU 143:3.1. Por último ubicaremos un número de otras poblaciones que son mencionadas en otro viaje de Jesús o bien representan cierto interés en la zona, como: Gabat Saulis, Beerot, Lebonah, Sicar, Siquem, Samaria y Geba (LU 134:7.5).
Betel, situada estratégicamente en la antigua frontera entre los reinos de Israel y Judá, es la segunda ciudad más mencionada en el Antiguo Testamento (siendo la primera Jerusalén). Allí fue donde Jeroboam construyó su templo meridional para el «Becerro de Oro» (I Reyes 12:25-33), y allí tuvo Jacob su sueño de una escalera que conducía al cielo (Génesis 28:10-22). En aquella época muy anterior a Jesús, los peregrinos solían viajar a Jerusalén por esa ruta y Betel se convirtió en parada obligatoria. Con el establecimiento de los samaritanos en la zona, los judíos de tiempos de Jesús preferían evitar ese paso y no les importaba realizar un largo rodeo cruzando el Jordán cada vez que iban a Jerusalén.
Tradicionalmente se ha considerado que la Betel bíblica se corresponde con una población más actual denominada Beitin. Edward Robinson así la identificó, y también lo corroboraron unas excavaciones conducidas desde 1934 por W. F. Albright y James L. Kelso. Sin embargo, la identificación contiene numerosas lagunas. No hay ni rastro del famoso templo de Jeroboam y tampoco de una ciudad bíblica gemela llamada Ai.
Por eso no es de extrañar que algunos estudiosos, como David Livingston, hayan propuesto otra localización. Betel debería encontrarse, según los padres de la Iglesia Eusebio y Jerónimo, a doce millas romanas al norte de Jerusalén, a la derecha o al este de la carretera que conducía a Siquem o Neápolis (actual Nablus). La distancia no concuerda con la de Robinson (quién realizó una medición a caballo en la década de 1830) ni tampoco con la de Albright. También sabemos que Betel está al oeste de Ai (Génesis 12:8; Josué 7:2; 8:9,12). Pero, ¿dónde está Ai? La localización, sin embargo, de Betel, siguiendo la enumeración de los miliarios, no causa ninguna duda. Algunos de estos miliarios, situados en la época de Marco Aurelio como parte de una calzada romana, aún perduran y han sido identificados. Según el cómputo de los doce miliarios, Betel está situada en el-Bireh, un enclave más cercano a Jerusalén que Beitin, y que había sido errónamente identificado en un principio con Beeroth (una población que se sabe que está sólo a seis-siete millas romanas desde Jerusalén). el-Bireh se ajusta mucho más a las características de Betel. Geográficamente está en una situación topográfica estratégica, formando un embudo que haría del lugar un asentamiento clave para defender la región y como para situar allí un gran templo. Los cruzados así lo debieron pensar cuando crearon una iglesia y fortaleza llamada la «Gran Mahomerie» sobre las ruinas de una antigua sinagoga. La identificación usando los miliarios, además, que corrobora a Eusebio y Jerónimo, es clave.
Por tanto, muchas pruebas apuntan a que hay que considerar Betel como una milla romana más al sur de lo que se ha considerado durante mucho tiempo. El lugar de esta población sería el-Bireh, y Beitin podría ser una población conocida como Bethar, Bet Aun o Bet-Avén (descrita justo en esa posición por un peregrino medieval), o bien ser alguna otra población, como las conocidas como Ofra y Zemaraim. Como vemos, no hay nada decidido sobre la identificación certera de estas poblaciones.
Gofna (también llamada Cofna), estaba situada a quince millas romanas de Jerusalén, y sólo tres millas al norte de Betel. La actual población se denomina Jifna (o Jufna). Fue una ciudad importante en época romana, la capital de una de las toparquías en la provincia de Judea.
Edward Robinson sugirió que Jifna era la Ofni de Benjamín, mencionada en el Libro de Josué como una de las «doce ciudades», pero estudiosos posteriores, sin embargo, han argumentado que Gophna solo fue fundada durante el período del Segundo Templo.
Según la Tabula Peutingeriana, Gofna se hallaba situada en la vía que llevaba de Jerusalén a Neápolis (Siquén), a 16 millas romanas al norte de Jerusalén, o, según Eusebio, a 15 millas romanas. En tiempos de Casio era un lugar de cierta importancia; Casio vendió a sus habitantes como esclavos por no pagar el tributo que les había impuesto. Su toparquía Gofnítica es mencionada por Josefo (Guerra de los Judíos II, 20:4; V, 2:1; VI, 2:2). En Tolomeo la forma del nombre es Gufna, al igual que en Eusebio y Jerónimo, pero en el Mapa de Madaba es Gofna. En los textos rabínicos es byt swpnyn, gwpn.
Apharaema (o Efraín) es una antigua ciudad situada en la región de Judea/Samaria, identificada comúnmente con la moderna Taybeh, al noreste de Jerusalén. Mencionado en el Nuevo Testamento (Juan 11:54) como el lugar al que Jesús se retiró antes de la Pascua, se conoce también por ser un bastión en la época macabea y durante la guerra contra Roma.
Generalmente se identifica con At-Tayyibe (Taybeh), un pueblo de mayoría cristiana cerca de Ramallah, que fue rebautizado por Saladino en el siglo XII. Algunos estudiosos sugieren la ubicación en Khirbet el-Maqatir. En el sitio se han encontrado restos bizantinos, incluyendo mosaicos y una iglesia dedicada a San Jorge (El-Khadr).
Es el lugar donde Jesús se refugió tras la resurrección de Lázaro, denominado «la ciudad cerca del desierto». En la antigüedad fue una toparquía (centro administrativo) en Samaria. Fue capturada por Vespasiano en el 69 d.C.
A veces se confunde con el patriarca bíblico Efraín, hijo de José, o con la región geográfica de los Montes de Efraín.
Taybeh se identifica con la antigua Ofra. La ciudad se menciona en La guerra judía de Josefo durante la época de la primera guerra judeo-romana bajo el nombre griego de Efraín (griego : Ἐφραὶμ), o Apharaema (griego: Αιφραίμ).
La ciudad fue separada de Samaria e incorporada a Judea en el año 145 a. C. Sirvió como centro administrativo de una toparquía antes de que Gofna tomara posesión de ella. Vespasiano capturó la ciudad durante su campaña en Judea durante la Primera Guerra Judeo-Romana, a principios del verano del año 69 d. C., estableciendo posteriormente una guarnición allí.
Según Conder y Kitchener, Taybeh fue un lugar importante tanto durante la época judía como durante la cruzada. Observaron una tumba excavada en la roca en el pueblo con múltiples kokhim, que creían que era originalmente judía, pero que posteriormente fue reutilizada por cristianos, como lo demuestra el doble relieve de cruz latina tallado sobre la entrada.
Arimatea fue, según el Evangelio de Lucas, una población de Judea (Lc 23:50) de la que procedía José de Arimatea, personaje que aparece en los cuatro evangelios como propietario del sepulcro donde fue depositado el cadáver de Jesús tras su crucifixión.
No se sabe con certeza dónde estaba situada Arimatea ni a qué ciudad actual se corresponde. Se ha especulado con que sea la misma población que la Ramá citada en el Libro de Josué (Josué 18:25, perteneciente a la tribu de Benjamín) o la Ramataim del Primer Libro de Samuel (1 Samuel 1:1, perteneciente a la tribu de Efraím y cuna de Samuel).
Eusebio de Cesarea, en su Onomasticon (144:28-29), la identificó con Ramataim-Zofi y escribió que estaba cerca de Dióspolis (actual Lod). Ramataim-Zofi era una ciudad de Efraín, cuna de Samuel, adonde David llegó. La describe brevemente así: «Armthem Seipha (Sofim). Ciudad de Elcana y Samuel. Está situada (en la región de Tamna) cerca de Dióspolis. El hogar de José, oriundo de Arimatea, según los Evangelios».
Los estudiosos del Onomasticon han identificado el nombre griego Arimatea como derivado del topónimo hebreo Ramathaim-Zophim (hebreo bíblico : רמתיים-צופים , romanizado: Ramaṯayim-ṣop̄im), que está atestiguado en la Biblia hebrea y en 1 Macabeos 11:34. Aparece en la Septuaginta como Armathaim Sipha (Αρμαθαιμ Σιφα).
La ciudad de Harmathemē ('Αρμαθεμη) aparece en el mapa de Madaba del siglo VI. Casanowicz defiende su identificación con Bani Zeid al-Gharbia en Cisjordania.
Tamna es, sin duda alguna, la antigua tmnt srh o tmnt thrs situada en la zona montañosa de Efraín, donde fue sepultado Josué (Jos 19:50; 24:30; Jue 2:9). Eusebio menciona frecuentemente esta localidad como una gran aldea del territorio de Dióspolis (= Lida), y observa además que en sus tiempos se mostraba allí la tumbra de Josué. Así, también Jerónimo en su descripción de la peregrinación de santa Paula: «En el monte Efraín también se veneraban las tumbas de Josué, hijo de Nun, y de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, el otro de los cuales estaba enterrado en Tamnat-sera, en el lado norte del monte Gaas.» Es la moderna Kirbet Tibneh, a unos 12 km al ONO de Jifna. Todavía se muestra allí la tumba tradicional de Josué.
En tiempo de Casio, Tamna sufrió la misma suerte que Gofna. Tamna fue otra de las capitales de una toparquía de la provincia de Judea. La toparquía de Tamna es mencionada por Josefo y Eusebio. Existen además otras localidades con el nombre de tmnh o tmnth que es preciso distinguir de esta Tamna:
La ciudad estaba situada en las inmediaciones de una aldea llamada Kafarsaba o Xabarsaba, y también Kapersabine. La forma Kafarsaba sugiere decididamente que este lugar se identifica con la rabínica kpr sb y la contemporánea Kfar Saba, al nordeste de Haifa (Jafia). Sin embargo, el emplazamiento de la última no encaja perfectamente con los datos relativos a Antípatris, concretamente que se haya a 150 estadios de Jope, en la entrada al país montañoso y sobre la vía principal que lleva de Cesarea a Lida. De acuerdo con el Onomasticon de Eusebio Antípatris estaba situada a seis millas romanas al sur de Galgulis, que al parecer se identifica con la localidad de Jaljûliye, situada algunos kilómetros al sudeste de Kfar Saba. Ello significaría que Antípatris ha de situarse unos 13 km al sur de Kfar Saba, en un terreno bien irrigado, mientras que la propia Kfar Saba se hallaba en terreno árido.
En aquel emplazamiento, una llanura boscosa y bien irrigada, fundó Herodes una nueva ciudad a la que en honor de su padre Antípatro dio el nombre de Antípatris. Aparece en la literatura rabínica con este mismo nombre, 'ntyptrs, y también en los escritos de Tolomeo, Eusebio y Esteban de Bizancio. En el siglo IV d.C. había decaído notablemente; el Itinerarium Burdigalense alude a ella simplemente como una mutatio (parada), no como una civitas; Jerónimo la describe como semirutum oppidulum. Sin embargo, todavía aparece un obispo de Antípatris en las actas del Concilio de Calcedonia (año 451 d.C.). En otros documentos se atestigua su existencia en tiempos posteriores. De hecho, es mencionada en el siglo VIII d.C. como una ciudad habitada por cristianos.
El Itinerarium Burdigalense da como distancia de Cesarea a Antípatris 16 millas romanas, y de Antípatris a Lida 10 millas romanas. Otros textos aseguran que Antípatris estaba situada en la vía de Cesarea a Lida y Jerusalén. Un papiro del siglo IV da 11 millas de Lida a Antípatris, 17 de Antípatris a «la Allage» (presumiblemente una parada o mutatio) y 16 millas de allí a Cesarea.
Antípatris suele situarse hoy normalmente en o cerca de Tell Afeq o Ros ha 'Ayin, en la llanura de Sarón; en tal caso podría ser la localidad llamada Pegai («manantiales») que menciona un papiro del siglo III a.C. Pero no hay todavía datos claros acerca de la ciudad herodiana. Si la localización aproximada es correcta, sólo sería exacta una de las afirmaciones de Josefo, la de que «Antípatris fue fundada en la llanura de Kapharsaba». La otra, que «Chabarsaba es llamada actualmente Antípatris» sería errónea.
Fasaelis fue fundada por Herodes en honor de su hermano Fasael en el valle del Jordán al norte de Jericó, en una zona hasta entonces sin cultivar, pero que de este modo se revalorizó para el cultivo (Antigüedades judías, XVI 5:2, Guerra de los Judíos I, 21:9). A su muerte, la ciudad, junto con sus ricas plantaciones de palmeras, pasó a su hermana Salomé, y después de la muerte de ésta, a la emperatriz Livia. Plinio se refiere también a los dátiles excelentes que se obtenían de sus palmeras. La ciudad es mencionada además por Tolomeo, Esteban de Bizancio y el geógrafo de Ravena. Su nombre se conserva en la moderna Kirbet Fasayil, situada en un fértil distrito en los bordes de la llanura del Jordán. El riachuelo que desde allí fluye hacia el Jordán es conocido como Wadi Fasayil.
Arquelais fue fundada por Arquelao, hijo de Herodes el Grande y etnarca de Judea, Samaria e Idumea, para albergar a los trabajadores de su plantación de dátiles en la zona de Jericó. Aparece en el mapa mosaico de Madaba con una entrada con torre flanqueada por otras dos. Salomé la legó a la emperatriz Livia en su testamento. Agripa I, rey de Judea, a principios de los años 40 d. C., estableció una estación de carretera en Arquelais.
En la época cristiana, la ciudad se convirtió en obispado. Los nombres de dos de sus obispos fueron Timoteo, quien participó en dos sínodos celebrados en Constantinopla en 448 y 449, y Antíoco, quien estuvo presente en el Concilio de Calcedonia en 451.
Arquelais estaba situada a unas 7,5 millas al norte de Jericó, en el camino que conduce a Escitópolis. Se la identifica con Khirbet el-Beiyudat (también escrito Khirbat al-Bayudat) un sitio arqueológico situado en las afueras septentrionales de la ciudad palestina de al-Auja, en Cisjordania. El sitio está siendo gradualmente cubierto por construcciones modernas y devastado por buscadores de tesoros.
Arquelao construyó la ciudad como centro para sus vastos cultivos de dátiles, para los cuales desvió el agua que provenía de los manantiales de Naarán (Neara). Plinio el Viejo (Hist. Nat. v, 44) también menciona los cultivos de dátiles de alta calidad que alguna vez crecieron en esta región específica.
Las excavaciones realizadas allí entre 1986 y 1991 y entre 1994 y 1999 por H. Hizmi revelaron un gran edificio construido con sillares, conservado hasta una altura de 9 m (30 pies), y una iglesia basílica del siglo V d. C. con suelos de mosaico profusamente decorados y una inscripción dedicatoria. Se descubrieron importantes restos del período del Segundo Templo (siglo I d. C.), incluyendo piscinas rituales, residencias y vasijas de cerámica y piedra, todo lo cual respalda la identificación de este sitio como Arquelais. Al parecer, en la época de Herodes Agripa I (41-44 d. C.) se construyó una gran posada en el sitio, y gran parte de su plano se reveló durante las excavaciones recientes. Fue destruida durante la marcha de Vespasiano sobre Jericó entre los años 67 y 68 d. C.
El antiguo pueblo de Alejandrion se refiere a Alexandrium (también conocido como Alexandrion en griego, Sartaba en la Mishná y Qarn Sartaba en árabe). Esta fue una famosa fortaleza asmonea y herodiana ubicada en la cima de una montaña en el valle del Jordán.
La fortaleza fue construida por el rey asmoneo Alejandro Janeo (104-77 a. C.) y lleva su nombre. Fue una fortaleza clave de Judea durante el período del Segundo Templo, sirviendo como palacio real, tesorería y prisión.
Herodes el Grande renovó el sitio. Es notorio que lo utilizó como prisión para su esposa Mariamne y su madre, Alejandra, y ordenó su ejecución si no regresaba de una reunión con el emperador Augusto. Se encuentraba en una alta cima con vistas al valle del Jordán, a unos cinco kilómetros al norte del actual asentamiento israelí de Yafit en Cisjordania.
Excavaciones arqueológicas recientes (hasta 2025) han revelado que el sitio probablemente fue utilizado por los rebeldes judíos durante la Gran Revuelta contra Roma (66-73 d. C.), como lo demuestran monedas raras y óstracas (fragmentos de cerámica con inscripciones) con nombres hebreos.
El sitio es conocido por sus impresionantes ruinas y sus avanzados sistemas de agua (con un notable acueducto), que permitieron a la fortaleza resistir largos asedios.
Partiendo desde Jerusalén hacia el norte, la primera población que se encuentra es Gabat Saulis. Según los registros históricos, Gabat Saulis (también conocida como Gabathsaoulei) fue un lugar mencionado por el historiador Flavio Josefo (Guerras 5, 2, 1) en relación con los movimientos del ejército romano hacia Jerusalén.
Se encontraba a 30 estadios (aproximadamente 5-6 kilómetros o 3-4 millas) al norte de Jerusalén.
Tito, el general romano, acampó cerca de esta aldea en el «Valle de las Espinas» mientras marchaba desde Samaria, vía Gofna, hacia Jerusalén. Josefo llama a la aldea Gabathsaoulei o Gabaothsath y dice que su nombre significa «la Colina de Saúl».
Se cree que se encuentra en las inmediaciones de Tell el-Ful (a menudo identificada como la Guibeá bíblica), ubicada al norte de Jerusalén, aunque la identificación exacta del «Valle de las Espinas» y Gabat Saulis en relación con la carretera principal ha sido objeto de debate arqueológico y geográfico.
El nombre «Gabath Saulis» probablemente deriva del hebreo «Givat Shaul» (Colina de Saúl), en referencia a la ciudad asociada con el rey Saúl. Gibeah o giváh en hebreo significa «colina».
Beeroth (en hebreo: בְּאֵרוֹת, «los pozos») fue una antigua ciudad hivita mencionada en la Biblia, situada unas 7 millas (aprox. 11 km) al noroeste de Jerusalén. Era una de las ciudades gabaonitas que engañaron a Josué (Josué 9:17) y posteriormente se asignó a la tribu de Benjamín (Josué 18:25). También se la menciona en el contexto del asesinato de Is-boset (2 Samuel 4:2-3) y otros pasajes (Esdras 2:25; Nehemías 7:29). Se menciona otra Beeroth (Beerot Bene-Jaacán) en Deuteronomio 10:6 relacionado con el Éxodo.
Debido a la falta de ruinas conocidas de Beerot, la ubicación de la ciudad es objeto de controversia. Las fuentes más destacadas son los textos bíblicos, el Onomastikon de Eusebio, las anotaciones de Jerónimo sobre este mismo texto y el Mapa de Madaba. La distancia que Eusebio proporciona sitúa a Beerot en algún punto entre la actual Biddu y Nebi Samwil. Edward Robinson a principios del siglo XIX creía que Al-Bireh era el sitio de Be’eroth, pero los eruditos modernos creen que Be’eroth debería identificarse con Khirbet el-Burj cerca de Beit Iksa. Otros eruditos sugirieron que podría ser la moderna Biddu, o ligeramente al este de Biddu.
Teniendo en cuenta que Beerot es mencionada por El Libro de Urantia como parte de un viaje de Jesús por el interior de Palestina (LU 134:7.5), y que el itinerario que se nos menciona es Jerusalén - Beerot - Lebonah - Sicar - Siquem, que es una ruta similar o idéntica a la que realiza Jesús con los doce en el pasaje LU 143:0.1-2, donde parten de Jerusalén y su primera parada es en Betel, no resulta muy convincente que Beerot haya que identificarla con Khirbet el-Burj, Biddu o Nebi Samwil, pues todas ellas están notablemente al oeste de la carretera que une Jerusalén con Betel. El lugar más acertado coincidente con las distancias es la actual Al-Ram, o algún lugar ligeramente al oeste de Al-Ram, siendo esta población la que se identifica con la antigua Ramá de Benjamín (Wikipedia).
Ya se ha comentado al hablar de Betel que la localización de estas dos poblaciones, Betel y Beerot, muy posiblemente se han confundido desde principios de la exploración arqueológica en Palestina. La ubicación que Eusebio da para Beerot y Betel es 7 y 12 millas romanas, respectivamente, al norte de Jerusalén. En muchos mapas de Palestina estas ubicaciones, que ahora se conocen bien al haberse encontrado un buen número de miliarios, no concuerdan con esas poblaciones. Por ejemplo, se suele situar Beerot allí donde debería estar Betel, y se coloca Betel sólo una milla más allá de esa localización, cuando se sabe que debería haber 5 millas de distancia entre ellas.
Lebona es fácil de ubicar. Se encontraba en la calzada principal de Samaria, a medio camino entre Jerusalén y Siquem, al oeste de Silo, en lo que se conoce hoy como Al-Lubban ash-Sharquiya.
La localización de Sicar no es muy segura. Sólo es mencionada en el evangelio de Juan en conexión con el encuentro que Jesús tuvo allí con Nalda, una mujer samaritana. Por las indicaciones parece que Sicar debía ser una aldea anterior a Siquem situada a corta distancia del «Pozo de Jacob». Puesto que Siquem mismo ya estaba situado junto a la carretera a pocos metros del pozo, Sicar debía estar a su vez a muy corta distancia de Siquem, quizá como un barrio meridional de esta población. Sin embargo, algunos estudiosos creen que la aldea estaba situada al norte, en las laderas del monte Ebal. Si fuera ese el caso la enumeración del itinerario que hace El Libro de Urantia (LU 134:7.5) no tendría sentido, pues primero menciona a Sicar y luego a Siquem. De hecho, carecería aún más de sentido ya que después de Siquem Jesús viaja a Samaria (Sebaste), una población samaritana muy destacada que se encontraba al noroeste siguiendo otra calzada que partía de Siquem.