Jesús contuvo a un matón que atacaba a un muchacho en Tarento, mostrando misericordia en lugar de justicia. [1]
Un hombre que atacaba a su esposa en el embarcadero fue abordado gentilmente por Jesús, quien le recordó la importancia del respeto mutuo y la igualdad en la sociedad matrimonial. [2]
Véase también: LU 130:0.3; LU 133:0.2,3.