Los mesotrones, 180 veces más pesados que los electrones, se mueven en vaivén para mantener unidos los protones cargados y los neutrones no cargados del núcleo del átomo, impidiendo la disrupción causada por la carga eléctrica de los protones. [1]
Los mesotrones se mueven en vaivén para unir los núcleos atómicos, impidiendo la disrupción de la carga eléctrica de los protones y manteniendo la estabilidad nuclear mediante el rápido intercambio de estados energéticos. [2]
La desintegración mesotrónica explica el exceso de radiación en los átomos radiactivos, al transformarse en electrones y emitir pequeñas partículas no cargadas. [3] Los abundantes mesotrones están constantemente presentes en los rayos espaciales que afectan a la Tierra. [4]