Los átomos de carbono emiten protones en las reacciones solares a medida que el hidrógeno se convierte en helio. [1]
La función recíproca del mesotrón mantiene unidos a los protones cargados y a los neutrones no cargados en el núcleo de un átomo, asegurando la estabilidad y evitando la desintegración. [2]
En Orvontón, la introducción de más de 100 electrones orbitales desorganiza instantáneamente el protón central, causando la dispersión de electrones y otras energías. [3]
Un protón puede no ser más grande que un electrón, pero pesa casi dos mil veces más que un electrón y es mil ochocientas veces más pesado que un electrón. [4]
Véase también: LU 42:3.5.