La tendencia desorganizadora de los elementos más pesados en la materia radiactiva se ve acentuada por el calor moderado y la presión de gravedad reducida. [1]
El exceso de radiación en los átomos radiactivos se deriva de la fragmentación del mesotrón, lo que explica el fenómeno de emitir más energía de la esperada. [2] Los elementos radiactivos traídos por los meteoros revelan que Urantia tiene más de mil millones de años en su superficie. [3]
La diferencia en los pesos atómicos del plomo, desde su formación original hasta la desintegración del uranio, indica la pérdida de energía en la fragmentación atómica. [4]