La estabilidad atómica depende del número de neutrones en el núcleo, mientras que el comportamiento químico depende de la actividad de los electrones en rotación. [1]
Los neutrones y los protones en el núcleo del átomo se mantienen unidos por el mesotrón que se mueve en vaivén, lo que evita que se desintegren debido a la carga eléctrica de los protones. [2]