La aristocracia espiritual entrante de los sucesivos universos exteriores puede convertirse en futuros ciudadanos de Havona. [1]
El destino último de los habitantes del espacio exterior puede implicar acercarse a Havona a través de los siete superuniversos, contribuyendo al mantenimiento del equilibrio experiencial mientras dan la bienvenida a los peregrinos del Paraíso. [2]