Tomás el pescador y Judas Iscariote se encontraron con Jesús y los apóstoles en el embarcadero de los pescadores en Tariquea. [1]
Cuando Jesús se dirigió por primera vez a los apóstoles, ellos no sospecharon quién era debido a sus frecuentes encuentros con los comerciantes de pescado de Tariquea. [2]
Tomás, un ex carpintero y albañil convertido en pescador en Tariquea, en la orilla occidental del mar de Galilea, en la desembocadura del Jordán, era la mente analítica entre los apóstoles. [3] Tomás residía en Tariquea, donde, a pesar de su falta de educación, se le consideraba el ciudadano más destacado y poseía una mente aguda y analítica. [4]
Véase también: LU 138:1.1; LU 141:1.2; LU 147:7.1; LU 149:0.1.