La psicología estudia las reacciones religiosas ante la sociedad, pero no puede ahondar en los verdaderos motivos internos de la religión; sólo la teología, arraigada en la fe y la revelación, puede proporcionar una explicación inteligente de la experiencia religiosa. [1]
La teología estudia el espíritu humano, y cuando se combina con la filosofía, nunca puede convertirse en una ciencia, ya que siempre depende de la psicología para la expresión personal y la comprensión de las religiones de los demás. [2]