La presión y el plegamiento han transformado el esquisto en pizarra, alterando el carácter original de los depósitos en varias regiones del mundo. [1]
El esquisto se alterna con carbón, piedra y conglomerado en estratos que contienen carbón, cuyo espesor varía de cuarenta a cincuenta pies en el centro y este de los Estados Unidos, pero puede alcanzar los 18.000 pies en algunas partes de América del Norte y Europa. [2]
Las deposiciones de esquisto en la era Carbonífera temprana muestran similitudes entre Europa y América del Norte, lo que indica un clima árido con erosión por violentos aguaceros. [3]
El esquisto y la pizarra de colores oscuros en los depósitos de rocas de transición dan testimonio de la existencia de ancestros de la vida vegetal durante la era Carbonífera, y algunos de ellos contienen carbono orgánico. [4] La piedra caliza se transformó en pizarra hace más de 300 millones de años durante un período de inmersión de la tierra. [5]