Jesús se graduó de la escuela de la sinagoga a la edad de trece años, convirtiéndose en un «hijo del mandamiento» y un ciudadano responsable de Israel, asistiendo a la Pascua en Jerusalén. [1] Al graduarse, Jesús se convirtió en un «hijo del mandamiento», participando en las discusiones del templo con franqueza y hambre de conocimiento. [2]