Las mujeres que salieron con la misión de ungir el cuerpo de Jesús en su sepultura fueron: María Magdalena, María la madre de los gemelos Alfeo, Salomé la madre de los hermanos Zebedeo, Juana la mujer de Chuza y Susana la hija de Ezra de Alejandría. [1] En la quinta aparición de Jesús, él animó a las mujeres creyentes a difundir el evangelio de la filiación con Dios y a ministrar a los necesitados. [2]