Los mortales ascendentes con estatus de residentes en el Paraíso son incorporados al Cuerpo Mortal de la Finalidad, lo que significa que han encontrado a Dios y comienzan un curso en la divinidad y la absonidad. [1]
Al llegar al Paraíso, emprenden el estudio de la divinidad y la absonidad, lo que significa su residencia e iniciación en el Cuerpo Mortal de la Finalidad. [2]
Las emociones de adoración de las llegadas al Paraíso asombran a los ángeles con el abrumador desbordamiento de emociones espirituales que sobrepasan los tiempos y lugares preparados para la adoración en la Isla eterna. [3]