Se creía que las intenciones de los espíritus se revelaban mediante presagios, oráculos, adivinación, adivinación mágica, ordalías y astrología, todo ello como parte de un plan para aplacarlos y satisfacerlos mediante sobornos encubiertos. [1]
Los griegos creían en el consejo oracular, los chinos utilizaban la magia como protección contra los demonios, el chamanismo floreció en la India y todavía persiste abiertamente en Asia central. [2]
En tiempos de crisis, los pueblos latinos consultaban a los oráculos en busca de optimismo, encarnando así sus prácticas religiosas profundamente arraigadas. [3]