El alma morontial evolutiva del hombre, impregnada de verdad, belleza y bondad, se vuelve indestructible si se la valora como conciencia de Dios, pues lo que se comienza en el tiempo se terminará en la eternidad, si vale la pena terminarlo. [1]
Aprender el autogobierno en los mundos de estancia incluye cooperar y planificar con otros seres más sabios para beneficiar a todos los interesados y apreciar la moralidad cósmica. [2] Acerca del plan de Dios, véase el enlace sobre el plan divino.
Los planes de acción validados se derivan de decisiones positivas, mientras que las ideas y los estereotipos sirven como planes teóricos y aceptados, respectivamente, en la formulación de una filosofía personal de la religión. [3] La habilidad, no solo la capacidad, es clave para la satisfacción de vivir, ya que la planificación excesiva puede frustrar su propio propósito. [4] Sufre menos aceptando su suerte y haciendo menos planes personales con respecto a los demás. [5] El deseo de Jesús de ver a su familia antes de partir se vio frustrado por una conspiración de acontecimientos. [6]