A pesar de la temprana aparición de la imprenta en China, el engorroso sistema de escritura ideográfica limitó la difusión del conocimiento entre las clases eruditas. [1]
La enseñanza del Maestro sobre la oración fue malinterpretada debido a la falta de memorización de las palabras exactas, lo que condujo a siglos de malentendidos y creencias que destruyeron la fe acerca de la oración como una forma de magia. [2] Antes de la imprenta, el progreso era lento, pero ahora la sociedad humana avanza precipitadamente bajo la fuerza del impulso acumulado. [3]
Perpetuar la verdad antes del arte de la imprenta era difícil, ya que las nuevas doctrinas a menudo eran absorbidas por las creencias y mitos existentes. [4]