Adán, Eva y sus hijos de la primera generación practicaron una dieta vegetariana, absteniéndose de consumir carne animal y optando en su lugar por frutas, nueces, cereales y verduras. [1] La combinación de una dieta vegetal y de carne marcó una mejora significativa en la salud de los pueblos antiguos. [2]
Muchos adanitas no comían carne, pero con el tiempo sus descendientes gravitaron típicamente hacia dietas omnívoras, lo que dio como resultado mezclas anatómicas variadas que reflejaban sus orígenes herbívoros y carnívoros. [3]
La práctica del vegetarianismo se remonta a los tiempos del año 100 de Caligastia, e influyó en los hábitos alimenticios de muchas tribus y grupos circundantes. [4]