El perro es el animal sagrado de los parsis porque el fetichismo y la reencarnación están entrelazados con el fantasma que reside en los animales, tal como los salvajes admiraban y envidiaban a sus bestias favoritas. [1] El mito del fuego persiste en el simbolismo de los parsis como un vínculo desde los tiempos más remotos. [2] Las perversiones modernas que hacen los parsis del evangelio de Zoroastro están muy lejos de sus enseñanzas exaltadas y sus salmos nobles. [3]