La saliva, el cabello y las uñas eran considerados fetiches potentes, pero el primer collar de la humanidad fue un cordón umbilical preservado y engastado con perlas. [1]
En las primeras ciudades industriales y comerciales se difundió el uso de metales, siendo el oro el primer metal buscado por el hombre y utilizado inicialmente como adorno. [2]
Los primeros andonitas grababan dioses animales en objetos como símbolos de poder creativo y poder sustentador, y desarrollaron una forma de adoración a los animales debido a su miedo a los elementos y su constante ansia de hambre. [3]