Aceptar las desilusiones y aprovechar las nuevas oportunidades después de cumplir fielmente con el deber puede conducir a mayores bendiciones. [1]
Una cierta cantidad de estoicismo y optimismo son útiles para vivir una vida en la Tierra, pero la paz de Jesús es el consuelo y la confianza máximos para lograr la voluntad del Padre. [2]
El estoicismo no alcanza la verdadera autorrealización humana, ya que requiere actitudes dinámicas y progresivas para abrazar plenamente la realidad del universo. [3]