La omnipresencia del Padre Universal le permite estar en dos lugares, o incluso en innumerables lugares, simultáneamente. [1]
La omnipresencia de los Espíritus Maternos en sus propios universos permite una presencia independiente y difusa en la totalidad del universo local, trascendiendo el espacio pero no el tiempo. [2]
La omnipresencia de Dios, solo en dos lugares, en innumerables lugares, al mismo tiempo, es un aspecto fundamental de Su naturaleza infinita, trascendiendo las barreras espaciales y revelando Su presencia divina en toda la creación. [3] La omnipresencia del Espíritu Infinito es un atributo universal y divino presente en todo el universo de universos. [4]
Los Siete Espíritus Rectores revelan colectivamente los atributos de omnipotencia, omnisciencia y omnipresencia a través de su dote suprema y última proveniente de la Tercera Fuente y Centro. [5] El concepto de omnipresencia es un aspecto fundamental de la realidad trascendental. [6]
El Supremo puede estar presente personalmente en Uversa, dirigiendo la administración de las creaciones del tiempo, mientras mantiene la omnipresencia en el universo. [7]
Véase también: LU 3:1; LU 118:2; LU 118:3.1.