Los tratados de paz se sellaban bebiendo sangre y haciendo ofrendas de doncellas, una tradición que se remonta a las primeras misiones de paz. [1]
El primer tratado tribal formal se refería a la intertribalización de un depósito de sal, lo que reflejaba la importancia histórica de los recursos naturales en las primeras relaciones comerciales. [2]
La paz mundial no se puede mantener mediante tratados ni ningún otro tipo de malabarismo improvisado con las soberanías del nacionalismo; es necesaria una ley mundial impuesta por un gobierno mundial. [3]