El 16 de enero, Jesús designó a Susana, hija del rey Nazaret, como jefa del cuerpo de mujeres, una decisión sorprendente que empoderó a diez mujeres para ministrar en su reino. [1] En la decimosexta aparición de Jesús, instruyó a sus discípulos a proclamar el evangelio del reino y vivir como hijos de Dios en la tierra. [2]
Véase también: LU 150:2.1.