Las dos versiones de los Diez Mandamientos reflejan la evolución de la comprensión de la ley divina y los conceptos cambiantes de la divinidad. [1] Jesús escribió los Diez Mandamientos en griego en dos tablas, que luego destruyó. [2] Los tabúes de Yahvé, promulgados por Moisés, reemplazaron a miles de prohibiciones preexistentes y prometieron recompensas por la obediencia. [3] Los Diez Mandamientos de Dios, registrados por Ganid, traen gran paz a quienes aman su ley. [4]