La violencia es la ley de la naturaleza, la guerra el estado natural del hombre en evolución. [1] La sociedad se asegura la libertad frente a la violencia mediante la regulación policial. [2]
Se ha prohibido la violencia como procedimiento para ajustar las diferencias personales o industriales, y se han desarrollado nuevas técnicas para corregir los abusos económicos. [3]
La verdadera religión se opone a la violencia como técnica de evolución social, promoviendo la no violencia y la evolución pacífica en lugar de la revolución violenta o el apoyo a los órdenes políticos y económicos establecidos. [4] La competencia no regulada engendra violencia y determina el lugar del individuo en la industria. [5]