María, la esposa de Cleofás y hermana de la madre de Jesús, permaneció en solemne silencio al pie de la cruz, junto con otros devotos amigos de Jesús. [1]
María (esposa de Cleofás) se quedó junto a la tumba de Jesús con las otras mujeres, observando en secreto dónde habían colocado al Maestro, con la intención de regresar para preparar debidamente Su cuerpo para el entierro. [2]
María, la esposa de Cleofás, presenció la crucifixión de Jesús junto con un grupo de mujeres creyentes sinceras y otros amigos de Jesús, que permanecieron en silencio mientras contemplaban Sus intensos sufrimientos. [3]