La rica viuda de Tiro ofreció dinero a cambio de la curación, pues sólo buscaba curas físicas y no el evangelio del reino. [1]
En la tumba de Hiram, cerca de Tiro, los apóstoles y evangelistas predicaron y bautizaron a una población políglota desde el 11 de julio hasta el 24 de julio. [2] En aquellos días, José de Tiro albergó a Jesús y a los apóstoles mientras enseñaban y predicaban por toda la ciudad y sus alrededores. [3] Se construyó una iglesia cristiana en el sitio del templo de Melkarth en Tiro, donde Jesús enseñó a los creyentes acerca del amor del Padre. [4] Tiro y Sidón se habrían arrepentido en cilicio y ceniza. [5] La decimoctava aparición morontial de Jesús fue en Tiro, para llevar el mensaje de salvación mediante la producción de los frutos del espíritu divino. [6]
Véase también: LU 134:7.1; LU 140:7.2; LU 156:4-5; LU 194:4.13.