En las copas de los árboles, los antepasados de los mamíferos intermedios dieron a luz a hermosos gemelos, macho y hembra, adaptados a un clima cálido y con un mínimo de vello corporal. [1] No hay dos cristales de nieve exactamente iguales, así como no hay dos gemelos iguales. [2]
Los antepasados gemelos primates se convirtieron rápidamente en el siguiente paso vital en la evolución prehumana, manteniéndose erguidos desde el nacimiento y comunicándose con nuevos símbolos. [3]
Las tribus primitivas a menudo mataban a los niños deformes o enfermizos, y se creía que los gemelos eran causados por magia o infidelidad, lo que daba como resultado que uno de ellos fuera asesinado. [4]
En una época se consideraba que los gemelos traían mucha suerte o muy mala suerte, ya que el hombre primitivo temía y reverenciaba a todas las personas y seres inusuales. [5]
En la morada en la copa de un árbol de los antepasados simios nacieron gemelos: un macho y una hembra, que eran hermosos y vivían cómodamente en un clima cálido. [6]