El segundo jardín fue una de las tres selecciones originales para el Jardín del Edén, escogido por sus defensas naturales proporcionadas por los ríos Éufrates y Tigris. [1]
Después de la falta, Adán abandonó el Jardín del Edén y se fue en caravana a buscar nuevos hogares con seguidores leales, dejando atrás una caravana trágica y triste cuando su destino fue pronunciado en el juicio. [2] La caravana de Adán tardó un año en llegar al segundo jardín entre los ríos. [3] La civilización artificial del segundo jardín no había evolucionado y estaba condenada a deteriorarse. [4]
El segundo jardín en Mesopotamia sirvió como cuna de la civilización durante casi treinta mil años, dando origen a los pueblos adánicos que más tarde se convirtieron en los anditas e impulsaron el progreso cultural en Urantia. [5]
La era cultural del segundo jardín terminó debido a la infiltración de especies inferiores, lo que llevó a la civilización a trasladarse a las islas del Nilo y del Mediterráneo, donde floreció mucho después de que Mesopotamia decayera y fuera finalmente conquistada por los bárbaros del norte. [6] La muralla defensiva se extendía 90 kilómetros para proteger el segundo jardín entre los ríos. [7]
Los primeros chinos aprendieron a cultivar la tierra observando cómo brotaban las semillas, mientras que los anditas del sudoeste de Asia heredaron técnicas agrícolas avanzadas de sus antepasados, que hicieron de la agricultura y la jardinería sus principales actividades en el segundo jardín. [8]
La caravana de Adán, que transportaba rebaños, semillas, bulbos de plantas y cereales, trajo la riqueza del primer jardín a la tierra entre los ríos, obteniendo ventajas significativas sobre las tribus vecinas y disfrutando de los beneficios de la cultura del Jardín original. [9]
La vida en Mesopotamia estuvo muy influida por las enseñanzas y el legado de Adán, Eva y sus descendientes en el segundo jardín, lo que condujo a avances culturales y desarrollo intelectual entre los adanitas. [10] Adán y sus seguidores viajaron hacia el este hasta el segundo jardín, ubicado entre los ríos Tigris y Éufrates, como su nuevo hogar en el valle. [11]
Fue un desafío organizar la vida religiosa en el segundo jardín, con los noditas a cargo debido a la depresión espiritual de Adán y su concentración en otras tareas. [12]
Véase también: LU 76.