La clave para una vida exitosa es el abandono de prejuicios profundamente arraigados, lo que permite una mentalidad abierta y una confianza genuina en la sabiduría de los demás. [1] El prejuicio que sella el alma ciega y paraliza, obstaculizando el progreso y la búsqueda de las verdades eternas. [2] En el gobierno celestial, las tres órdenes son igualmente respetadas y no discriminan en su administración sobre mundos diferentes. [3] El problema principal de los mestizos son los prejuicios sociales. [4] La adhesión ciega a una doctrina tiránica esclaviza a los hombres, conduciendo al fanatismo, la intolerancia y las crueldades bárbaras. [5]
El acercamiento mediante el servicio destruye el prejuicio, uniendo a las almas en sabiduría para compartir valores espirituales y evitar la distorsión de la visión y la estrechez de juicio. [6]
El prejuicio, inseparablemente ligado al egoísmo, impide que el alma abrace la verdad; sólo mediante la devoción desinteresada a una causa mayor que uno mismo se puede erradicar el prejuicio, conduciendo a la búsqueda de los valores divinos. [7] Nada atrae a los esclavos del odio emocional intenso y del prejuicio religioso. [8] Pentecostés eliminó la discriminación religiosa basada en el género y liberó a las mujeres de todos los prejuicios en la nueva religión. [9]
La labor de los Ajustadores a menudo se ve frustrada por las naturalezas innatas de las razas mortales y las opiniones preconcebidas, las ideas establecidas y los prejuicios arraigados de los individuos. [10] Se debe controlar y dirigir una imaginación creativa para producir hijos dignos, pero el prejuicio y el odio ocupan el escenario. [11] El prejuicio sofoca el crecimiento y plantea una grave amenaza al desarrollo espiritual. [12]