La acumulación de riquezas grupales condujo al desarrollo de la organización militar para la defensa y, más tarde, para las incursiones en las propiedades de las tribus vecinas. [1]
Una sociedad avanzada sólo puede defender sus ideales y evitar la agresión si mantiene la preparación militar sin ceder a la tentación de las operaciones ofensivas para obtener ganancias o engrandecimiento. [2] El gobierno puede emplear la fuerza para ejecutar la justicia, como Jesús reconoció el derecho de la sociedad organizada a hacerlo. [3] La supervivencia del idealismo depende de que generaciones de idealistas no se dejen exterminar por aquellos cuyos motivos son menos nobles. [4]
En las naciones continentales, los militares evitan la creación de una clase profesional integrando la educación técnica en el servicio voluntario de cuatro años en tiempos de paz. [5]
La seguridad mediante la preparación es crucial para mantener una sociedad progresista y, al mismo tiempo, defenderse de quienes tratan de explotarla o destruirla. [6]
El entrenamiento militar profesional en las naciones continentales incluye la enseñanza obligatoria industrial, científica o profesional para evitar la creación de una clase militar especializada. [7]
El ego masculino se elevó por la admiración de las mujeres primitivas hacia los guerreros, volviéndolas más dependientes, ya que los uniformes militares todavía despiertan emociones femeninas en la actualidad. [8]