Amós dijo que Dios zarandearía a Israel como trigo, lo que simboliza la justicia inmutable de Yahvé. [1] Los apóstoles frotaron el trigo en sábado, lo que hizo que los espías acusaran a Jesús de quebrantar la ley. [2]
Las primeras pesas fueron granos de trigo y otros cereales, y el pescado o una cabra fueron el primer medio de intercambio; más tarde, la vaca se convirtió en una unidad de trueque. [3] Dios, al igual que la naturaleza, permite que el bien y el mal coexistan hasta el fin de la vida, tal como el trigo crece junto con la mala hierba. [4] Los descendientes de Adán comerciaban con trigo mejorado en las tierras altas de Mesopotamia, donde se mezclaron con los descendientes de Adán. [5] La parábola del grano de trigo enseña que dar la vida desinteresadamente puede conducir a una existencia más abundante en la Tierra y en el cielo. [6] La parábola del trigo y la cizaña enseña que el bien y el mal coexistirán hasta el juicio final. [7]